Uno de los defectos de la democracia como forma de organización política es que en base al voto cualquiera puede acceder al poder una vez contando con la mayoría de voluntades en las urnas, haya sido como haya sido; de esa manera, como ya se ha expresado en Veracruz “hasta una vaca adormilada” puede ser electa. Gracias a este sistema fue electo diputado Vicente Benítez, un servidor público cuya fortuna personal ha sido de un crecimiento exponencial, enriquecimiento súbito con características de ilícito; sin embargo ya es diputado y se manifiesta  con “la conciencia tranquila”, tal como aseguraba de sí mismo su ex jefe Javier Duarte de Ochoa mientras preparaba la graciosa huida. “Gracias a la ley, soy diputado por Veracruz porque me eligieron los ciudadanos de San Andrés Tuxtla,” así es la democracia, “si hay un idiota en el poder es porque quienes lo eligieron están bien representados, decía Mahatma Gandhi.