Quienes conocen cómo se maneja la política en este país y por añadidura la justicia, aseguran que el gobernador de Veracruz con licencia (¿para robar?), Javier Duarte de Ochoa, estaría a punto de ser capturado pues antes de que concluya noviembre estará tras las rejas, lo que sugiere un simbolismo masoquista porque el 30 del mes en curso concluye el periodo para el que fue electo. Será la PGR la encargada de detenerlo para que responda a cargos formulados por esa instancia federal, tal como lo hizo en Tabasco con Andrés Granier. Una vez cumplida la condena del orden federal, Duarte tendría que responder por las acusaciones del fuero común. Se admite que esta inferencia tiene alto grado de especulación, pero solo faltan 9 días para comprobar si es o no errónea.