El triunfo del candidato republicano, Donald Trump, en las elecciones presidenciales de EU, no sólo golpeó al peso mexicano, el ánimo y la certidumbre de los mexicanos, también dio un duro golpe a la ya desgastada imagen del Presidente, de todos ustedesustedes, como diría Brozo el payaso tenebroso, Enrique Peña Nieto, que cayó a su nivel más bajo. Todos esos aspectos forman parte del “Efecto Trump”. En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe en su columna “Serpientes y Escaleras” que: “según el sondeo elaborado por Buendía y Laredo para ese Diario, la calificación del Presidente descendió a su nivel más bajo desde que se realiza esta encuesta, al registrar apenas un 25 por ciento de mexicanos que aprueba el trabajo de Peña Nieto, contra 66 por ciento que lo desaprueba.  Y si de por sí esto refleja la opinión del país, la caída es todavía peor entre los priístas, pues casi 50 por ciento de los que dicen ser militantes del partido del Presidente reprueba la forma en que gobierna Peña Nieto. Con este nivel de opinión se enfrentará en el cierre de su administración un Presidente que es considerado ya uno de los más corruptos de la historia reciente.