camacamaAunque Tomás Ruiz alega que el túnel sumergido de Coatzacoalcos no puede considerarse como un monumento a la corrupción del actual gobierno duartista porque se inició desde Miguel Alemán, los hechos demuestran que el desaguisado de esta obra se debe a la inepta administración duartista. Alemán dejó el Proyecto, Fidel afortunadamente no tuvo tiempo de disponer más recurso para esa obra porque su periodo concluyó. Pero una obra cuyo costo original estaba proyectado a mil 700 millones de pesos y va a terminar costando 5 mil 400 millones, o más, solo revela descuido, corrupción y desapego a los controles y fiscalización de la obra. Todavía más, ninguna obra de esas dimensiones debe ser iniciada sin contar con los derechos de vía y esta no contaba con ese beneficio en la desembocadura de Allende. Si alguna obra es paradigma de la aberración más supina, el túnel es incomparable ejemplo.