pri rataEstá tan desacreditado el discurso político en México que cuando se escucha al presidente del PRI, Enrique Ochoa Reza, exigir el cumplimiento de las órdenes de aprehensión contra los ex gobernadores Duarte de Ochoa y Guillermo Padrés es difícil tomarlo en serio. Podría ocurrir como el cuento del lobo y las ovejas que diga la verdad: “Porque los casos de Sonora con el ex gobernador panista, Guillermo Padrés y de Veracruz, con Javier Duarte no son nuevos, fueron avisándose desde diferentes instituciones del Estado Mexicano que había problemas, que estaban emergiendo problemas financieros de abuso de recursos, debidos de haber actuado de manera más oportuna y por esa razón”, tiene razón, sin embargo en  vox populi permea la tesis de que los dejaron escapar y que la presión social obliga a su inmediata captura.