camacama

Como quitarle un pelo al gato pudiera resultar el aseguramiento de 112 cuentas bancarias de amigos, familiares y ex colaboradores de Javier Duarte de Ochoa. Si nos atenemos que el fugitivo se dedicó a depredar el erario veracruzano desde hace ya ocho años, por lo menos, debe suponérsele una fortuna que rebasa cualquier especulación con propiedades repartidas por todo el planeta. En 2010, apenas iniciaba su mandato ya se le suponían propiedades en Brasil adonde viajó en 2011 con el pretexto de “negociar” la entrada a Veracruz del consorcio Odebrecht, aún cuando el gobierno federal encabezado por Felipe Calderón ya había dado la anuencia para que los inversionistas brasileños invirtieran en petroquímica de nuestro país. ¿Cuánto de lo que robó el grupo d ayuda mutua podrá recuperarse? Se antoja difícil, al menos las adquiridas en los Estados Unidos pues en aquel país se dedican a cachar los beneficios que la corrupción en México les permite.