Ayotzinapa, Tlataya, la Reforma Educativa, el elevado costo de la gasolina y de la energía eléctrica, la Casa Blanca, la visita de Trump, los compromisos incumplidos, una frustrada lucha contra la corrupción y la inseguridad, son entre muchas otras las causas por las que el presidente Peña Nieto recibe solo un 24 por ciento de aprobación a su gobierno. Si el escenario pinta así, se pudiera poner peor ahora que Donald Trum inicie su gobierno y cumpla sus amenazas de deportar a mexicanos, de construir un muro fronterizo con cargo a nosotros, de revisar el TLC y de gravar las remesas. No la tiene fácil Enrique Peña Nieto y aunque nada está escrito solo con magia podría darle a su partido, el PRI, la oportunidad de ser competitivo en 2018.