Con la aprensión por delitos electorales de los priistas Anselmo Estandía, Felipe Sosa Mora y la regidora boqueña Graciela Tejada, al que deben estar temblándole las corvas es al pillo de Salvador Mansur, ex alcalde de Boca del Río, ex Secretario de Finanzas estatal y ex Delegado de Banobras.

Ese que llamó, por su rentabilidad electoral,  “oro molido” a los programas sociales del gobierno federal, debe andar muy preocupado por las investigaciones que la PGR trae a respecto y que ya llevo a chirona a sus compinches.

Efectivamente, a pesar del amparo judicial que debe traer pegado al cuerpo para que no lo apañen, sabe perfectamente que el círculo se cierra y que la lumbre le empieza a llegar a los aparejos, por lo que tarde o temprano hará compañía en una fría celda del penal federal de Aldama a sus cómplices.