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Eirinet Gómez
Corresponsal
Periódico La Jornada

Domingo 13 de noviembre de 2016, p. 24

Xalapa, Ver.-Tras las elecciones y antes de la llegada de un nuevo titular del Ejecutivo estatal, en Veracruz ya se tenía un vacío de poder: hay tres mandatarios y no hay gobierno: Javier Duarte tiene licencia y se encuentra prófugo; Flavino Ríos Alvarado, el interino, no puede presentarse en público porque lo corretean los inconformes con la administración estatal; y Miguel Ángel Yunes Linares, el electo, rendirá protesta el 1º de diciembre.

En ese vacío de poder provocado por la falta de mando, el palacio de gobierno y Casa Veracruz, sedes oficiales del Poder Ejecutivo, se encuentran ocupadas desde hace 15 y ocho días, respectivamente, por 56 alcaldes del PAN y el PRD que reclaman el pago de fondos federales que ingresaron a la Secretaría de Finanzas del estado y no fueron depositados a los ayuntamientos.

Al menos 20 ayuntamientos pararon labores y otros 10 las interrumpieron parcialmente. Las policías municipales han reducido la vigilancia, pues tienen meses sin cobrar salario. Y las sedes del DIF, que prestan asistencia social, han dejado de atender a familias de escasos recursos, mientras los centros de salud no tienen medicinas.

Además, maestros, trabajadores del Poder Judicial y empleados del sector salud se alternan para realizar protestas en la capital del estado, inconformes porque desde el gobierno de Javier Duarte les adeudan salario y prestaciones laborales.

A lo anterior se agregan hechos de violencia tras la desaparición del cura José Luis Sánchez en Catemaco, y el asesinato de la promotora cultural en Xalapa, Guadalupe Mora.

Crisis multidimensional: socióloga

Daniela Griego Ceballos, socióloga y diputada local por el partido Morena, considera que sólo hay una palabra para describir a la entidad en estos momentos: caos.

Hay crisis multidimensional en todos los ámbitos: político, social, financiero y de gobernabilidad, que se ha agudizado con los meses y nos acercamos al final del sexenio, dijo.

Griego Ceballos estima que como gobernador, Javier Duarte perdió las riendas de la entidad desde mucho antes de los comicios del 5 de junio pasado, pero derivó en un vacío de poder después de que el PRI perdió la gubernatura y el control del Congreso.

Nadie está gobernando la entidad: Javier Duarte dejó el cargo; Flavino Ríos no tiene la credibilidad para tomar decisiones, y Yunes Linares no puede gobernar antes de rendir protesta, dice. Vivimos el colapso de un gobierno que termina y de uno que no piensa, que no puede arrancar.

Griego Ceballos dijo que este espacio tan largo entre los comicios y la asunción del nuevo gobierno no contribuye a condiciones de gobernabilidad.

Ante este escenario, la legisladora consideró que es necesario que desde el nuevo Congreso local –que tomó posesión el 5 de noviembre– se trabaje para sentar las bases para enfrentar la emergencia que vive Veracruz.

Tenemos que frenar los brotes de violencia y los vacíos de poder y de autoridad, para poner orden en el estado. Es un momento de mucha tensión y los actores políticos debemos llamar a la calma.

Dijo que una preocupación de la población tiene que ver con la garantía de pago de salarios, prestaciones salariales y adeudos a proveedores, “y ni el gobierno que se va ni el que entre ni el federal dan certeza de algo.

Los actores políticos deben lograr acuerdos mínimos que permitan contener los brotes de inseguridad y gestionar los recursos para dar garantías de pago de los adeudos, concluyó.

Reacomodo de fuerzas: experto

Alejandro Saldaña Rosas, sociólogo y profesor investigador de la Universidad Veracruzana (UV), consideró que lo que pasa en la entidad es por un acomodo de fuerzas entre el partido que gobernó 87 años la entidad, el que asume el poder, y los grupos fácticos en torno de ellos.

Los controles relativos que había en las cadenas de mando, funcionarios, delincuentes, empresarios, se están haciendo trizas, hay un reacomodo de fuerzas. Eso seguirá en los próximos 15 días hasta que el nuevo gobernador asuma funciones, dijo.

Los hechos de inseguridad, la tomadel palacio de gobierno, protestas sociales y brotes de violencia, como la quema de la alcaldía de Catemaco y la que se hizo afuera de la Secretaría de Finanzas, son reflejo del vacío de poder.

“Flavino Ríos –gobernador interino y quien debiera garantizar la gobernabilidad– no tiene control del gobierno, hace una función decorativa, tratando de tapar huecos lo más que puede”.

Saldaña Rosas dijo que en torno de él no hay ninguna credibilidad pues sus declaraciones y acciones van encaminadas a tapar la corrupción de los funcionarios del gobierno del que él formó parte.

Si bien Yunes Linares y algunos actores ligados a él han pedido la intervención del gobierno federal, hay una posibilidad muy lejana, pues si algo ha demostrado el gobierno federal ha sido el contubernio con Duarte, complicidad, desinterés por atender las causas de la debacle económica, financiera, derechos humanos, medioambiente.

Considera que los brotes de violencia podrían calmarse el 1º de diciembre; pero es imposible que los problemas de Veracruz se resuelvan por arte de magia. Se deben construir las estructuras de gobierno, que están erosionadas y corroídas, y eso no es una tarea instantánea.

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http://www.jornada.unam.mx/2016/11/13/estados/024n1est