Cuando se cree que ya todo está visto surgen eventos que demuestran todo lo contrario, como la versión que  este día difunde en El Universal el periodista Salvador García Soto acerca de la estrategia fraguada para defender legalmente a Javier Duarte de Ochoa. García Soto refiere que “en su estrategia de defensa legal, […], Javier Duarte y sus prestanombres implementaron, para ocultar los nombres de sus verdaderos abogados defensores, el mismo esquema sofisticado de ‘compañías fantasma’ que usaron para desviar y lavar recursos públicos de Veracruz… pero detrás de ellos hay otros abogados,.. ‘peces gordos’ de la abogacía  […] hay nombres delicados como el del Senador Raúl Cervantes Andrade, hoy Procurador General de la República, […], siendo aún legislador, llamó a la Procuraduría para solicitar información sobre las primeras averiguaciones contra Duarte. […], Cervantes nunca se presentó ni apareció como ‘abogado defensor’, pues oficialmente estaban registrados tres jovencitos que no llegaban a los 30 años de edad, […] también se presentó en la PGR para ‘defender’ a Juan José Janeiro Rodríguez, presunto ‘operador financiero’ del gobernador veracruzano, el abogado Eduardo Osorio Chong, quien tampoco figuró nunca oficialmente como ‘defensor’, aunque sí realizó varias gestiones a favor de Janeiro, antes de que éste declarara como ‘testigo’ y entregara información sobre propiedades y cuentas de Duarte a la PGR…” He allí un detalle.