POR SI ACASO…
Por Carlos Jesús Roríguez
22 de noviembre de 2016

*No habrá dinero para medios
*Exhibirán contratos de CCS

A PARTIR del primero de diciembre inicia una nueva relación entre los medios de comunicación y el flamante gobierno que encabezará Miguel Ángel Yunes Linares. Se sabe, por lo pronto, que se acabarán contratos multimillonarios para la “prensa amiga”, situación que coadyuvó, se quiera o no aceptar, al desastre económico que ahora vive Veracruz, y como muestra basta un botón: cifras del centro de análisis e investigación “Fundar” -obtenidos mediante solicitud de acceso a la información- revelan que tan solo entre 2011 y 2013, el Gobierno de Javier Duarte de Ochoa habría gastado 798 millones de pesos en publicidad, aunque amparado en un decreto en torno a la difusión de mensajes sobre programas y actividades gubernamentales, ordenó clasificar esa información como secreta.

Y ALGUIEN diría, tal vez, que “no es ni tanto para tres años”, sin embargo, la realidad es que ese monto corresponde a lo facturado, ya que por fuera el Gobierno de Javier Duarte de Ochoa triplicaba el monto en efectivo a propietarios, directivos, jefes de redacción e información, e incluso, a reporteros; en suma, los dineros en efectivo (llámense cochupos, sobres o sobornos) pagados a la prensa amiga para que hablara bien de las acciones emprendidas por el gobernante –ahora prófugo de la justicia-, superan por mucho a las inserciones pagadas, ya que mentir y darle a la sociedad el “atole con el dedo” que el gobernante deseaba suministrarle, costaba mucho dinero.

YUNES Linares ha dejado en claro en varios foros, incluida la presentación de su Plan Estatal de Desarrollo que “no habrá dinero para financiar frivolidades, campañas y medios de comunicación. Acabaremos con las prácticas de 12 años de mal gobierno”, y el mensaje, dicen los que saben, va en serio, y en ese tenor, el Gobernador Electo ya no responde el teléfono o celular a infinidad de amanuenses que le marcan para interceder por tal o cual propietario o directivo de cierta prensa que en el pasado reciente lo atacó, y que ahora busca un acercamiento como ha sido la costumbre en el pasado, esto es, golpear para negociar.

ES INDISCUTIBLE que sí habrá publicidad para algunos medios, pero no será como se dispensaba antaño, y que José López Portillo desnudó muy bien cuando con motivo del Día de la Libertad de Expresión -aquel 7 de Junio de 1982-, respondió a las críticas del periodista Francisco Martínez de la Vega: “¿Una empresa mercantil organizada como negocio profesional, tiene el derecho a que el Estado le dé publicidad para que sistemáticamente se le oponga? Esta, señores, es una relación perversa, una relación morbosa, una relación sadomasoquista que se aproxima a muchas perversidades que no menciono aquí por respeto a la audiencia. ¿Te pago para que me pegues? ¡Pues no faltaba más!”, diría el mandatario.

Y ES que durante siete décadas la prensa mexicana había actuado no como contrapoder del Gobierno sino como instrumento del mismísimo poder que ayudaba a su legitimación. Por ello, en el sexenio lopezportillista, políticos y “periodistas” se vieron exhibidos frente al gran público con la célebre frase: “no te pago para que me pegues”, y con esa sentencia el presidente López Portillo visualizó una norma no escrita de la relación prensa-poder: la supeditación de los medios a partir de fuertes sumas que compraban el silencio cómplice.

Y ES que Martínez de la Vega, a nombre del gremio reunido en torno al, entonces, Jefe de las Instituciones Federales, había denunciado la decisión presidencial de retirar la publicidad oficial a medios opositores o críticos que no se sometían, lamentando que “cuando la autoridad sataniza a un profesional o a una publicación, algo falla en esa relación, pues basta que se haga pública la hostilidad de esa autoridad hacia algún órgano periodístico para que la existencia del mismo se haga casi imposible”, algo que hasta nuestros días prevalece, y por ello la decisión lopezportillista de sólo apoyar a quienes le halagaran, dejando fuera a la prensa crítica, incluso, a la revista Proceso dirigida por su primo Julio Scherer García.

Y AUNQUE México ha dado pasos agigantados en materia de libertad de expresión, los costos que pagan ahora los reporteros críticos (que no los soflameros), además de la cancelación de la publicidad, se circunscriben a atentados y asesinatos que en Veracruz se elevaron a 19 en el infausto Gobierno de Javier Duarte, amén de persecuciones, encarcelamientos y desplazamientos. Es indiscutible que infinidad de empresas de comunicación y periodistas mantuvieron grandes complicidades con Javier Duarte, siendo estos los que recibieron fuertes recursos producto de convenios que facturaban, además de dinero en efectivo para hacer realidad cumplidos o adulaciones a favor del, ahora, prófugo de la justicia.

SE SABE que este miércoles vence el plazo para que la Coordinación General de Comunicación Social (CGCS) dé a conocer la lista de contratos que ha firmado con los distintos medios de comunicación desde el año 2011 cuando fungía como titular de esa dependencia Georgina Domínguez Colío, esto debido a que el pasado 9 de noviembre el Instituto Veracruzano de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (IVAI) retiró la reserva de confidencialidad a ese rubro, y ordenó a la dependencia dar a conocer documentación relacionada con los convenios firmados con grupos radiofónicos, empresas televisoras de señal abierta y cable, cadenas de diarios, semanarios, revistas y portales.

SI SE cumple lo prometido, habrá suficiente información para que Yunes Linares refrende su decisión de cancelar recursos para financiar frivolidades, campañas y medios de comunicación, y que a partir de ahí se retome la relación con la prensa, esto es, se dé publicidad a partir de la presencia real que tenga cada medio al interior de la sociedad, y no sólo por complicidad como ocurrió en el Gobierno duartista, cuando medios impresos que apenas tenían un tiraje de 1500 ejemplares recibían jugosos dividendos, lo mismo que televisoras, radiodifusoras o portales que nadie ve y mucho menos lee. La situación no está como para tirar el dinero de los veracruzanos. Al tiempo. OPINA carjesus30@nullhotmail.com