Francisco Garfías, escribe que: “Roberto Borge, ex mandatario de Quintana Roo, fue suspendido de sus derechos como militante. Sus corruptelas son del dominio público. Es el siguiente en la lista de expulsados, nos dicen en el CEN. Los dos se suman al también prófugo ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, cuya ambición dejó al rico estado al borde de la quiebra. Fue el primero de los expulsados en la era de Enrique Ochoa al frente del PRI. Fuera de la ‘Revolución Institucionalizada’ quedaron también varios ex funcionarios veracruzanos que formaron parte del gobierno de Duarte: Arturo Bermúdez, ex Secretario de Seguridad Publica,  Antonio Chara Mansur, ex tesorero, y Gabriel Deantes, principal operador financiero del ex Gobernador. Las sanciones parecen patadas de ahogado que se dan en el otrora ‘partidazo’ para que creamos que ahora si va en serio. La bronca es que la ciudadanía ya se hartó y el PRI dejó de ser el partido mayoritario en México, según las encuestas. Difícilmente le alcanzará para retener la Presidencia de la República en 2018”.