Sin renuente
Por Sabino Cruz V.
23 de diciembre de 2016

A una semana de que termine el año más triste en la historia de política, económica y moral de Veracruz, en el que se perdió lo más valioso que posee el ser racional, como lo es la confianza, varones de la política exigen al gobernador en turno que acabé con la inseguridad, sanee las finanzas y cubra todas las deudas acumuladas desde hace dieciocho años.
Reclamos justos de parte de millones de veracruzanos que viven en el más completo abandono, con apenas lo indispensable para llevar alimento al cuerpo -en caso de contar con ello-, sin posibilidades de atender un mal estado de salud, ni mucho muchos menos con la ilusión de cambiar su destino por medio de un mejor trabajo o de una educación competitiva; pero no de hombres y mujeres que en su momentos fueron incapaces de asumir posturas más radicales y de franca confrontación con el gobernante turno: Alemán Velasco, Herrera Beltrán, Duarte de Ochoa; y que se han enriquecido en la administración pública o en la legislatura local/federal.
Declaraciones sobre el incumplimiento de los drones que vigilarían todo el territorio veracruzano, el nombramiento de un “militar de alto rango” en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) o el recuento de los asesinatos y/o asaltos a veinte días de gobierno, en el puerto de Veracruz, Córdoba, Fortín, Cuitláhuac, Tihuatlán, Tuxpan, Acayucan, Minatitlán (Juan Bueno Torio); además del “incumplimiento de la creación de policías regionales”, más que un reclamo justo parece un oportunismo político y no  el deseo sincero de que las cosas mejoren.
Si en verdad los señores y señoras de la política, hombres/mujeres empoderados a costa de la necesidad, miseria, hambre y analfabetismo del pueblo quisieran un “verdadero cambio” para el Estado, más que exigir acciones prontas del otro, deberían estar aportando su capital político y pecuniario para encontrar las vía de escape del callejón sin salida en que nos dejaron las anteriores administraciones; denunciar a los verdaderos ladrones y criminales que han saqueado las arcar públicas, pero principalmente, atrapar a los asesinado de los sueños de millones de niños y jóvenes.
Hasta ahora, sea de manera pública o privada, ningún varón y/o hembra del sistema político ha manifestado su intención de buscar opciones de solución para que los más de siete millones de veracruzanos, vecinos y avecindados, tengan la esperanza de un mejor porvenir, mejores oportunidades de trabajo, atención médica de calidad, cobija y alimento digno: denuncias verborreas solo consiguen que la ciudadanía vea al denunciante como un parásito/rémora de la administración pública.
Lo que no se puede regatear es que el señor Yunes Linares está cumpliendo con la advertencia de responderles al señor Callejas Arroyo, líder moral de la sección 32, SNTE, el primero de diciembre. Todas las huestes del equipo político han sido removidas de las oficinas centrales de la Secretaria de Educación y de las Delegaciones Regionales; sin embargo, le faltan los cambios más sustantivos del sistema educativo veracruzano, y que es causa de que Veracruz ocupe los primeros lugares en rezago, aprovechamiento y mala calidad de los servicios educativos: los directivos de las escuelas de educación básica.
Directores(as) de las escuelas secundarias generales, técnicas y agropecuaria llevan décadas al frente de las escuelas. Tiempo que han empleado, en la mayoría de los casos, para beneficiar a sus familiares más cercanos: esposas, hijos, padres, hermanos/medios hermanas, yernos y amigos/amigas íntimas. Además de recibir beneficios por la concesión de las tiendas y los uniformes escolares.
Esperemos que con la llegada del año nuevo, sean removidos de sus cargos personeros que al amparo de favores palaciegos, se ha enquistado en las escuelas secundarias, específicamente en las Generales, en donde con sus bandas musicales le han endulzado los oídos a los gobernantes [Fidel Herrera y Javier Duarte]. Lo que les ha retribuido en recursos millonarios, incremento de horas, e incluso se dio el caso que hasta una casa fue donada a un director de estas bandas.
Quizás dos años no sean suficientes para eliminar a estas “rémoras” del sistema educativo veracruzano, pero que no quede en el intento sanear las aulas, inspecciones, delegaciones, oficinas centrales de los malos educadores que, en complicidad con su líder moral, se ha apropiado de las promociones a puestos directivos e incremento de horas.
Comentario Breve
Al más vetusto estilo priista, el señor Carlos Brito Gómez, titular del Procesos Internos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), anda “placeando” al “buenas” para la alcaldía de Xalapa, señor Renato Alarcón Guevara, delegado del ISSSTE. Acción retrógrada que muestra la incapacidad de ese instituto político para adaptarse a los nuevos tiempos que se viven en Veracruz.
En un intento fallido por crear un observatorio ciudadano, el ahora secretario de la Comisión para la Atención de Periodistas, señor Jorge Morales Vázquez, a quien esto escribe le comentó que no se conseguía nada denunciando las tropelías que cometen los funcionarios de gobierno, que por eso había dejado los portales donde escribía. Opinión que espero modifique ahora que ocupe el cargo; de lo contrario será lo mismo de aquello que criticó de la señora Namiko Matzumoto Benítez.
Por cierto, ya salió la primera violación que está cometiendo el señor secretario técnico por no contar con el perfil de periodista [pasante de leyes], ni con grados académicos (maestría de preferencia). ¿Estuvo consciente de esto cuando trabajó para quedarse con el puesto?
Otra violación de la que es cómplice el señor Morales Vázquez, es la omisión en el Reglamento Interior de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (G.O.E. 14 de febrero de 2013, Núm. 058) de “los requisitos para la designación de sus respectivos titulares, su nombramiento, delegación de facultades y régimen de suplencia”. (Ley Núm. 586, Cap. III. De la organización). Quien siempre anduvo enarbolando la bandera de la legalidad, debió haber exigido que se definiera con claridad el perfil que debían cubrir el/la Presidente(a) y Secretario(a) de esa Comisión.