Por Diego H. Arrazola*
28 de diciembre de 2016

¿Para qué habría de continuar el Partido de la Revolución Democrática el camino aliancista con quienes remataron los bienes de la Nación?
Ese camino, de repetirse en las elecciones de 2017 en Coahuila, Nayarit, Veracruz y Estado de México deja de manifiesto que sectores del perredismo son de alguna forma corresponsables de la catástrofe, sea por acción u omisión.
Hace bien recordar ese discurso triunfalista de la Presidenta Alejandra Barrales al tomar las riendas del PRD, en el que arengaba al perredismo a no ser cola de la derecha o de la izquierda. Discurso ahora ya rebasado por presiones internas y externas ante la inminente negociación política electoral. Dejando de lado el programa y línea política del PRD.

Uno pensaría que se había aprendido de Moreno Valle, Gabino Cué, Malova y otros más experimentos en los distintos órdenes de gobierno: que la lección del metaconstitucional Pacto por México que, además de herir y alejar a las bases del PRD estaba más que aprendida, pero no: se insiste en actuar en aras de un “consenso” y una “gobernabilidad” ficticia en un país como el que tenemos: el de una población cada día más afectada en su bolsillo, cuya vida cotidiana escapa de la cotidianidad a falta de un estado de derecho firme debiera dotar, algo que para el ciudadano promedio en México. La cotidianidad es que el mexicano cada día es más pobre y cuenta con menos oportunidades para lograr una movilidad social sustancial, la igualdad y la justicia social parece vislumbrarse inalcanzable. Ahí están los números, las tendencias, los estudios y las llamadas de atención de la comunidad internacional.

Hoy, el PRD en su etapa más crítica, reducido a “bisagra política”, se encuentra ante la disyuntiva de virar a la izquierda y recuperar con tiempo, trabajo y congruencia la mística de sus orígenes, los cuales siguen vigentes, o de alimentar a la derecha neoconservadora a cambio de unos cuantos puestos burocráticos. Estos, por cierto, acotados mediante decretos, llana sumisión voluntaria o simple aritmética. Mezquino y cruel destino.

Construyamos alternativas, que el bienestar social va más allá de las estructuras partidarias.

P.S. El encarecimiento y desabasto de gasolina se debe en parte al desmantelamiento de Pemex mediante la Reforma Energética, aprobada por el PRI, PAN y PVEM en 2013 en el marco del Pacto por México.  Ahogado el niño…

Twitter: @DiegoEArrazola

*Militante del PRD