Inmersos en la solución de los problemas cotidianos, involucrados en la tarea de resolver la tarea diaria, cuando se nos recuerda el tema del cambio climático apenas lo tomamos en cuenta y relegamos el asunto porque lo consideramos no inmediato. Sobre si el mar avanza en las costas recuperando o invadiendo terrenos en zonas bajas lo presentimos asunto de generaciones venideras, acerca del calentamiento global es tema que aparentemente no nos afecta, a pesar de su inminencia. ¿Por qué? porque se apareja con lo cotidiano; ahora mismo en pleno otoño, ya casi para recibir el invierno, sentimos intensas suradas, viento caliente hasta en el norte de Veracruz. Pero no pasa nada, y cuando pasa tampoco pasa nada.