Ruta Cultural
Por José Miguel Naranjo Ramírez
08 de diciembre de 2016

La Familia de Pascual Duarte

Camilo José Cela fue uno de los escritores españoles más reconocidos y polémicos del siglo XX, ganador del Premio Príncipe de Asturias en 1987, del Premio Nobel de Literatura en 1989, del Premio Cervantes en 1995, escritor que cultivó gran variedad de géneros literarios como la novela, el cuento, la poesía, el ensayo, escribió libros de viajes, incursionó en el periodismo, en la política, fundador de la Editorial Alfaguara, Camilo José Cela es un escritor referente en las letras hispanoamericanas e iniciaremos los festejos del centenario de su natalicio, presentando su primera novela titulada: La Familia de Pascual Duarte.

La novela fue publicada en el año 1942 e inmediatamente tuvo una enorme aceptación por la crítica literaria, el propio Camilo José Cela nos cuenta que a los ocho años de haber salido a la luz, la obra ya había sido traducida y publicada en Italia, Francia, Inglaterra, Suecia, Dinamarca, Holanda, en lengua castellana se reprodujeron varias reediciones en Madrid y en Argentina, es por ello que Gregorio Marañón en el prólogo que realiza en la “Colección Austral” de la Editorial Espasa Calpe Mexicana, afirma:

“La familia de Pascual Duarte, ha tenido el privilegio excepcional  en la historia de la literatura, de pasar, en términos breves, desde la categoría de un libro juvenil y de batalla a la de libro Clásico. Esto, pocas veces se ve. Y menos en España, país en perpetuo trance pasional; y por ello, lo que en todas partes puede ser motivos de retardar el reconocimiento de los méritos de una creación, aquí se suele convertir en un obstáculo casi insuperable.”

Entrando de lleno a la novela, en el transcurso que se lee la historia la primera palabra que me vino a la mente es transgresión, el personaje llamado Pascual Duarte transgredió todo principio elemental en la sociedad que le tocó vivir, es importante puntualizar que hasta antes de conocer el final de la historia, Pascual Duarte es presentado como un hombre que si bien ha cometido faltas irreparables como el asesinato, hasta antes del final es un personaje que no te provoca tanta repulsión, en algún momento se percibe como un personaje trágico, su actuar como la de todos nosotros es producto de sus circunstancias, pero orteguianamente se puede decir, que Pascual Duarte no salvó sus circunstancias y por lo tanto no se salvó él.

El personaje es originario de la Provincia de Badajoz, parte de la historia sucederá en los pueblos de Mérida, Almendralejo, todos pertenecientes a la Comunidad Autónoma de Extremadura, en algún momento Pascual Duarte vivirá en Madrid, en la Coruña, tendrá la ilusión de viajar al continente americano, pero al final la historia central de su vida la vivirá en Badajoz.

Pascual Duarte es hijo primogénito de la familia que encabezaba su padre Esteban Duarte Diniz, el nombre de la madre nunca aparece en la historia, luego nacerá su bella hermana Rosario, con el paso de los años y después de tantos conflictos entre los padres de Pascual Duarte, la madre engañó a su esposo con Don Rafael del cual nació el medio hermano de Pascual llamado Mario, en el contexto del nacimiento de Mario y con la afrenta del engaño murió de manera muy indigna Don Esteban, a partir de este hecho se empieza a percibir sentimientos de odio de Pascual hacia su madre.

Mario el hijo ilegitimo vivió una infeliz vida hasta los once años de edad, el día del entierro de su hermano, Pascual estaba un poco desconsolado y enfadado, cuando todos se fueron Pascual decidió quedarse un rato donde habían sepultado a Mario, y en ese mismo momento hizo suya al inicio por la fuerza, después por su consentimiento a Lola, una simpática joven de la cual Pascual había estado enamorado, después de seis meses de pasión y entrega, Lola resultó embarazada, Pascual dio la cara como todo hombre de bien y se casó con ella.

El día de la boda se fueron a disfrutar lo que podría considerarse su luna de miel, de regreso al pueblo Lola abortó a su hijo porque el caballo la tiró, momentos antes Pascual había apuñaleado a Zacarías, en el relato Pascual nos cuenta que intentó evitar lo más que pudo pendenciar con Zacarías, pero al final no tuvo más remedio que defenderse, cuando Pascual Llega a su casa y se entera que su esposa acababa de abortar por culpa del caballo, se llenó de furia y mató a cuchilladas a su caballo.

Con los años Lola se volvió a embarazar y nació Pascual, este niño trajo una enorme felicidad a la familia, Pascual el padre después de las jornadas de trabajo se pasaba disfrutando a su hijo, a los once meses de haber nacido, Pascual el único hijo de la pareja se enfermó y murió, este fue un golpe terrible para Pascual Duarte, los conflictos de la pareja se incrementaron, por si fuera poco la madre de Pascual Duarte siempre se inmiscuía en todo, en este contexto Pascual   decide irse lejos y pensó en América, pero la realidad es que de España nunca pudo salir, después de dos años de ausencia y padecimientos que vivió, Pascual decidió regresar a su casa y recuperar a su familia, creía que después de dos años de dolor por la pérdida de su hijo, las cosas estarían más tranquilas.

Pascual Duarte encontró a su regreso las cosas muy tranquilas, tanto que su esposa estaba nuevamente embarazada, lo peor es que la había embarazado “El Estirao” quien era el novio de su hermana Rosario, además, todo indica que Lola vivía o estaba muy cerca de la madre de Pascual Duarte. He afirmado que al inicio el personaje no causa tanta repulsión, hasta lo aquí relatado el personaje nos parece un ser trágico que todo le sale mal y el actuar es producto de sus circunstancias, sin embargo, entre más se lee, el personaje desde la experiencia personal de la lectura se hunde y resulta ser un personaje miserable, inmisericorde, bárbaro e inhumando.

Todos en la vida viviremos circunstancias difíciles, los humanos nacemos con dos realidades, por una parte somos bárbaros, pero al mismo tiempo podemos ser civilizados, la civilización nos la da la cultura, y esto va más allá de ideologías, ser civilizados implica respetar la vida humana, ser tolerantes, aprender a vivir y convivir con las leyes que rigen en la sociedad, aun siendo un poco civilizados, todos cometeremos actos reprochables, pero lo que si debe quedar claro, es que por mucha razón que se tenga, nadie debe hacerse justicia por su propias manos, eso es un acto bárbaro, bajo, ruin, e incluso es un acto más bajo, que el propio acto que lo ocasionó.

Por lo antes afirmado, me permitiré transcribir parte de lo que Gregorio Marañón afirmó en su prólogo: “¡Qué tragedia la del hombre incapaz de ser bueno por ser incapaz de superar, con un artificio civilizado, su instinto de primitiva justicia!”

Artificio civilizado no implica soportar lo insoportable, pero aunque estemos ante un acto muy bajo que nos dañe, siempre existirán salidas razonables, y con el paso de los años la razón y no la barbarie nos enseñará que en ocasiones perdiendo se gana, y la mejor ganancia en este mundo es tratar de vivir en paz consigo mismo.

Correo electrónico: miguel_naranjo@nullhotmail.com