Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez 
05 diciembre de 2016

*Cargos para los recomendados
*Adolfo Ruiz Cortines: represor

NADIE PODRÍA negar que Javier Duarte de Ochoa fue un Gobernador corrupto, un improvisado impuesto por Fidel Herrera para proteger su salida; un inescrupuloso “gobernante” que usó los recursos públicos para enriquecerse y vivir como reyezuelo trasnochado casi seis años, y que en aras de esa ambición desmedida utilizó a su propia familia sin importarle las consecuencias que ahora enfrentan: su esposa Karime Macías es mencionada como cómplice del saqueo e, incluso, se afirma que tiene orden de arresto; sus suegros fueron copartícipes en el reparto de bienes, entre otros, extensas y multimillonarias superficies; su madre es propietaria de inmuebles y cuentas que, el ahora prófugo, puso a su nombre, y sus hermanos son investigados por poseer cuantiosas propiedades en México y en el extranjero, y qué decir de colaboradores y empresarios que se prestaron a esa polución que tiene al Estado en bancarrota, lo que les ha obligado a devolver una parte de lo robado para merecer la benevolencia y el “perdón” de Miguel Ángel Yunes.

TODO ESO nadie lo niega, pero de ello a suponer que todos los burócratas o empleados de Gobierno son corruptos y saqueadores solo porque trabajaron en el infausto sexenio duartista y, por lo tanto, los flamantes funcionarios que llegaron con Miguel Ángel Yunes Linares deben menospreciarlos y tratarlos con la punta del pie, más temprano que tarde se le puede revertir a la administración que inicia, sobre todo porque quieren dejar sin empleo a integrantes de la ayudantía, mandos policiacos y elementos de tropa, empleados de confianza de salud, educación, agricultura y de un sinfín de dependencias cuyos sueldos son menores, porque ahora resulta que los nuevos “servidores públicos” traen infinidad de “colaboradores” y les urge incurrir en los mismos vicios que tanto criticaban a Javier Duarte: colocar en puestos claves y “mil usos” a recomendados, a esos que prometieron cargos a cambio de votar por el PAN-PRD en la elección del pasado 5 de junio.

LA REPRESIÓN ha sido tanta en estos primero cuatro días, que ya existe por allí un grupo que estaría por contratar a un despacho de abogados para que los defienda, pues han llegado, incluso, a prohibirles ingresar a sus antiguos centros de trabajo sin que medie una explicación. No hay respuestas al reclamo pese a que algunos han dicho que ellos votaron por la alianza que llevó al triunfo a Yunes Linares, y es tanto el personal que los nuevos funcionarios buscan acomodar, que los ceses ejecutados serían insuficientes para darle un espacio a ese ejército que llegó con ellos.

Y UNO se pregunta: ¿A dónde irían a parar los cientos de integrantes de la ayudantía y elementos policiacos que busca dejar sin empleo el nuevo Gobierno? La respuesta es obvia; no todos, pero algunos por necesidad serían justo lo que está esperando la delincuencia; hombres y mujeres entrenados en el uso de armas de fuego, en el conocimiento de estrategias y operatividad de grupos, y ello no abonaría al clima de certidumbre que quiere Miguel Ángel Yunes Linares.

EL GOBERNADOR, hasta donde se sabe, trae un ritmo incansable, extenuante. No para, quiere hacer lo de seis años en dos, y eso es más que imposible. No se puede forzar el tiempo ni a los colaboradores, y acaso por ello no está enterado de los desmanes que ya comienzan a cometer ciertos funcionarios, salvo que esa sea la instrucción, aunque lo dudamos, ya que a Yunes Linares no le conviene confrontarse con nadie de cara a la elección municipal del próximo año, y la de 2018 cuando, seguramente, uno de sus hijos estará disputando la postulación a la Gubernatura o al Senado.

DUARTE DE Ochoa dejó un amargo sabor de boca por la represión ejercida contra la sociedad: cientos, miles de desaparecidos que no asoman por ninguna parte, ni siquiera en tumbas clandestinas; decenas de periodistas asesinados, desplazados o sin conocerse el paradero, hombres y mujeres secuestrados o “levantados”, miles de asaltos con saldos violentos y un sinfín de acciones que dieron forma a la derrota que ahora lo tiene contra la pared. Nadie desea la vuelta a ese pasado, y acaso algunos colaboradores están incurriendo en excesos, en actos que inducen a la pérdida de fe, y acaso Yunes Linares debe detener su atropellada carrera para conocer que está ocurriendo, pues no debe olvidar que muchos gobernantes terminan pagando las malas acciones de sus discípulos, sobre todo en víspera de elecciones. En fin, Miguel Ángel quiere ser un Gobernador cercano a la gente, pero esto no se logra con reuniones populares sino instruyendo a su gente a ser condescendientes con los gobernados. Al tiempo…

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DECÍA EL comunicado oficial, entre otras cosas, que como un reconocimiento al esfuerzo en la búsqueda de personas desaparecidas, la promoción de la cultura de la denuncia, el respeto a los derechos humanos y por promover la necesidad de un cambio social, la LXIV Legislatura de Veracruz y el Gobierno del Estado -encabezado por Miguel Ángel Yunes Linares- otorgaron el Diploma y Medalla Adolfo Ruiz Cortines 2016 a las ciudadanas Araceli Salcedo Jiménez y Rosalía Castro Toss, representantes de colectivos de búsqueda de desaparecidos en la Entidad.

Y UNO se pregunta: ¿sabrán las dirigentes de los colectivos quién fue, en realidad, Adolfo Ruiz Cortines? Porque hasta donde sabemos, el veracruzano, como Presidente de México, fue el gran represor de movimientos sociales como el magisterial que concluyó con el encarcelamiento de legendarios profesores como Othón Salazar y José Encarnación Pérez Rivero en Julio de 1956 (además de muchos desaparecidos), o la persecución del líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo y la represión contra sus seguidores, y qué decir del encarcelamiento de líderes campesinos que decidieron invadir extensas propiedades de latifundistas en el norte del País, muchos asesinados. Por ello, aunque es recordado por haber sido un Mandatario austero, la mano dura de Ruiz Cortines –siempre atribuida al secretario de Trabajo, Adolfo López Mateos- es como una contraposición al premio que entrega el Congreso y el Ejecutivo del Estado anualmente. En fin. OPINA carjesus30@nullhotmail.com