CAMALEÓN

 Tomo prestado de José Enrique Rodo, epónimo maestro de la juventud iberoamericana de fines del siglo XIX y principios del XX, el título que a estas líneas encabezan. Lo utilizó Rodó para referirse a lo que él pensaba sucedería en el nuevo siglo y lo que este traería para la América de habla española. Nada que ver con lo que pretendo en estas breves líneas, pero me agrada la idea de utilizarlo porque, expresa fielmente una realidad y porque el año que ya está enfrente traerá, inevitablemente, como rueda de la fortuna o del infortunio, buenas o malas nuevas, según vaya en la feria.

Para nuestro Estado el año que viene tiene en esencia, entre otras eventualidades, la particularidad de que se celebrarán elecciones para el relevo de alcaldes y diputados locales. El resultado del evento electoral tendrá efectos múltiples y el impacto variará según el destinatario.

Ya sea para el gobernador, para el cual el resultado de la elección será la ratificación de la confianza en su gobierno o, en caso contrario, un explícito rechazo. Será para él una verdadera evaluación que le proporcionará la oportunidad para conocer el auténtico termómetro político del sentir ciudadano. A los Partidos y sus representantes, el resultado les hará saber si hicieron bien la tarea al interpretar correctamente las circunstancias políticas y el sentimiento ciudadano, o simplemente se dedicaron a gastar el recurso fiscal que por ley se les destina y que cada vez con mayor frecuencia la población les reclama por lo oneroso de su existencia. A los políticos que aspiran a cargos de elección se les presenta la oportunidad para concretar sus pretensiones de ascender en la escala en cuya cúspide brillan, como estrellas de Belén, una gubernatura y la presidencia de la república.

En una democracia la participación ciudadana en los procesos de formación y ejercicio del poder público constituye un signo vital de su desarrollo político. Por tal razón, para la ciudadanía es importante el proceso electoral que se avecina porque tendrá a voluntad la decisión de su preferencia; a ella corresponde definir el destino de este estado para los próximos tres años. Ejercerá, esperemos que con responsabilidad, la atribución más fácil de conculcar, con suma frecuencia burlada.

Derechas, izquierdas, centros, desafortunadamente han perdido un lugar en la geometría política, porque las ideologías son un tema que para el vulgo no tienen significación alguna y la declaración de principios de los partidos en la realidad es tema de orden secundario. El pragmatismo se ha llevado al extremo del utilitarismo. Se trata ahora del individuo, del ciudadano que mejor haya penetrado en la conciencia ciudadana, sin importar las siglas que lo respalden o, también, el que más recursos disponga para repartir. Cosas de la política actual, reflejo de nuestros tiempos y de nosotros mismos.

Tiempo habrá, si “el que vendrá” no los permite, para discernir con detenimiento el tema electoral de nuestro Estado; debemos hacerlo porque es materia que a todos concierne. Mientras, para quienes hacen el favor de incursionar en las líneas de CAMALEÓN y externar sus apreciables observaciones, sus alentadores comentarios, que se convierten en valioso mecanismo de retroalimentación, mi permanente agradecimiento con los mejores deseos de que “el que vendrá” sea pleno de salud y unión familiar, porque después de esa valiosa dupla, lo demás, viene solo.

NOTA:

El texto supraescrito data de diciembre de 2006, diez años hacen la diferencia, de allí que se aborda el tema de una elección para diputados que coincidía con la de alcaldes que se celebrarían en 2007, la elección intermedia en el gobierno de Fidel Herrera en que el resultado electoral favoreció al PRI en cuanto hace a diputados, distinta a la de 2004 cuando el PAN obtuvo una muy competitiva participación en la legislatura local. Sin embargo, en ese año, 2006, el blanquiazul ratificó triunfo en la presidencia de la república con Calderón como candidato y el PRI fue relegado al tercer lugar electoral con Roberto Madrazo como candidato. Corresponde al lector reflexionar acerca de cuánto hemos cambiado en materia política de aquella fecha a la actual, de la misma manera en dimensionar los acontecimientos acaecidos en México y nuestra entidad. El movimiento se demuestra andando.

alfredobielmav@nullhotmail.com

Diciembre 10- 2016.