Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
05 de diciembre de 2016

*¿Ayuntamientos cuándo?
*Lo que se reservó Yunes

¿SE SABRÁ alguna vez cuántas propiedades compró Javier Duarte con recursos producto del saqueo a los veracruzanos y de las trampas que engendró con prestanombres, empresarios e, incluso, propietarios de medios de comunicación que son investigados por el gobernador Miguel Ángel Yunes, al haberse prestado a esos enjuagues? Y es que la técnica con medios de comunicación era siempre la misma: -me facturas 3 millones 500 mil pesos mensuales pero me transfieres 2 millones 900 mil a cuentas que se te darán-, de tal suerte que a algunas empresas periodísticas solo les quedaban 600 mil; no a todas, pero sí a los pasquines que se prestaron a esos enjuagues, y que debieron cerrar cuando el Gobierno duartista ya no pudo seguir con la maniobra.

A OTROS no pudo aplicarles la estrategia, pero los invitó a hacer negocios, y los propietarios debían “mocharse”, esto es, debían pagar el diezmo, biesmo y triesmo si querían seguir gozando de la benevolencia de Duarte de Ochoa, y fue tanto el consentimiento que en muchos casos las obras –otorgadas- ni siquiera fueron terminadas pero se dieron como buenas. Por esa razón, infinidad de empresarios dejaron de protestar tras la asunción de Yunes, ya que la mayoría –no todos, pero sí la mayoría- no tiene contrato, esto es, dieron crédito a la palabra y como era de “cuates”, ni siquiera se repararon carreteras ni se construyeron otras nuevas ni existen los puentes por los que se pagaron miles de millones de pesos, y en cuanto a las infraestructuras que sí se llevaron a cabo, estas no cuentan con calidad certificada.

PERO ESO no pasó tan solo en el Gobierno del Estado. Muchos ayuntamientos cuyos presidentes municipales eran de los preferidos del duartismo incurrieron en similares vicios, por lo que no estaría de más que Miguel Ángel Yunes Linares enfocara las baterías hacia esos lugares en donde las obras, aunque pagadas, no existen. Tal vez, si realizaran auditorías técnicas a infraestructuras de San Andrés Tuxtla, Catemaco, Alvarado, Minatitlán, Tierra Blanca y Cosamaloapan, entre otros, Yunes Linares podría encontrar muchas sorpresas, ya que hubo munícipes que, en aras de agradar al ahora prófugo, le construyeron departamentos donde solía pasar los fines de semana con diversa compañía.

LAS PROPIEDADES de Duarte –emanadas del saqueo- se cuentan por docenas, y ahora, en el estado de Querétaro, en las colonias Carretas y Milenio 3, de aquella capital, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha localizado dos domicilios vinculados al prófugo ex gobernador a través de Moisés Mansur Cysneiros que es presunto operador financiero del ex mandatario, donde habría fijado un domicilio fiscal ubicado en Camino Real número 18. En ese lugar existen dos accesos para oficina o casa que actualmente se encuentran aparentemente abandonados, y locatarios aledaños dicen que hace mucho no se ocupan y desconocen dónde pudieran contactarse a algún encargado, y eventualmente se detienen patrullas se asoman y se van. De acuerdo al reporte del SAT, el domicilio fiscal se intentó cambiar días antes de que se ordenara la aprehensión del ex gobernante, de tal suerte que el 30 de septiembre, Mansur anunció el cambio de su domicilio fiscal a otro en la Colonia Carretas, en la zona centro, ubicado en privada de Vizcaínas, en el 107 de un conjunto de oficinas y de locales en la parte de abajo.

EL EDIFICIO tiene 8 oficinas en el interior, 3 de ellas están ocupadas, una corresponde a un negocio de auditoría y contabilidad, otra a un consultorio, mientras que la tercera es de recursos humanos. Así, la dirección fiscal de Mansur Cisneyros –supuesto empresario que habría puesto en su testamento como “heredero universal” de sus bienes a Duarte de Ochoa- sigue siendo el ubicado y abandonado en la zona comercial Milenio, y no el que pretendía, y quien sabe qué más surja de esa tortuosa relación que, al parecer, no se detenía en los negocios sino que iba más allá, a juzgar por lo dicho por el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares al periodista Carlos Loret de Mola: “Cuando yo me di cuenta que había debilidad en los cómplices (de Javier Duarte de Ochoa), empecé a localizarlos uno a uno y empecé a sentarme con ellos. Me di cuenta que tenían puntos sensibles y toqué esos puntos sensibles. Y llegó el momento en que se vieron en la necesidad de pedirme prácticamente piedad, a decirme: ´sí devolvemos, pero por favor no me toque esto, no me toque lo otro´. No puntos ilegales, absolutamente, (aclara Yunes Linares a Loret) sino cuestiones de carácter personal, y me senté con ellos y empecé a recuperar bienes”, y uno se pregunta: ¿De carácter personal? ¿Acaso relaciones homosexuales entre ellos? ¿Cofradías que involucran, incluso, a ex funcionarios? No lo sabemos, Yunes Linares no dice más, pero deja la duda clavada en los lectores, porque ¿Qué asunto de carácter personal pudo ser tan fuerte como para que los involucrados prefirieran entregar bienes antes de que se difundiera la verdad en torno a ellos? Aclaramos, no estamos en contra de la comunidad lésbico gay que con pundonor reconoce sus inclinaciones o tendencias, y que defienden sus derechos e, incluso, en este espacio se les ha defendido, sino de la presunta hipocresía, en caso de haberla de parte de los ahora prófugos.

PERO EL asunto Javier Duarte dará para mucho más, ya que, según el procurador General de la República, Raúl Cervantes, esa instancia sigue las pistas de más propiedades e inversiones posibles asociadas al exgobernador de Veracruz en México y otros países, especialmente, Estados Unidos y México, aunque hay versiones que el fuerte de las adquisiciones habrían sido realizadas en Canadá.

COMO FUERA, han pasado 53 días desde que Javier Duarte de Ochoa se retiró del cargo, y la ineficiencia (¿o complicidad?) de las autoridades Federales ha impedido que el ex Gobernador pague por sus culpas, aun cuando es un clamor general su detención, sin embargo, sabrá Dios que acuerdos tenga en la cúpula que le han permitido seguir en libertad, aun con los sistemas satelitales o mecanismos de seguimiento como la geolocalización, porque es imposible que a estas alturas, ni Karime Macías ni Duarte se hayan comunicado con sus padres y suegros para saber cómo están sus hijos. A otro perro con ese hueso.

OPINA carjesus30@nullhotmail.com