Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
09 de diciembre de 2016

Como habíamos anticipado, en ningún momento el gobernador de Veracruz habló sobre la no validez de los estudios de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz. Como bien se aclara en el boletín emitido por la Coordinación de Comunicación Social, el problema estaba “con la expedición de 100 mil certificados de Bachillerato por parte de la UPAV en diversas escuelas del país”. En ese mismo boletín se señala, para desgracia de algunos dueños de escuelas particulares, que “la UPAV seguirá funcionando como parte del sistema educativo de Veracruz y en beneficio de los estudiantes del Estado”.

¿Quién puso palabras en la boca del gobernador? ¿Quién agregó intenciones que no estaban en el ánimo del gobernador? Los maledicentes. ¿Y quiénes son los maledicentes? El escritor Sergio Pitol los define muy bien en uno de sus relatos. En “Cementerio de tordos” el escritor veracruzano define la maledicencia: “Esa especie de ejercicio permanente de defensa con que los mediocres, los frustrados y los cerdos tratan de encubrir la mentira que es su vida, su pobreza íntima”.

¿A quién le conviene que desaparezca la UPAV? No a los miles de estudiantes que han encontrado en el sistema de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz una verdadera opción de estudio; no a los asesores solidarios que también han encontrado la oportunidad de enseñar y obtener un ingreso; no al gobierno del estado que hasta hace unos años tenía encima el problema de los estudiantes que no alcanzaban lugar en la Universidad Veracruzana. Realmente a los únicos que les interesa que la UPAV desaparezca es a los dueños de escuelas particulares que han visto disminuida su matrícula a causa de esta institución que encontró un método más accesible para sus alumnos. Hay otros a quienes les da lo mismo si se cierra o no la UPAV, sin embargo abogan por que se cierre, porque les gusta ser partícipes de la maledicencia. Como dice Sergio Pitol, son sujetos frustrados que con esa actitud “tratan de encubrir la mentira que es su vida, su pobreza íntima”.

Si bien la UPAV tiene defectos, si bien la UPAV tiene personas que sólo buscaron la manera de lucrar con ella, son muchas las experiencias de éxito que de ahí han surgido. La UPAV tiene publicados dos volúmenes de estas experiencias: UPAV; sueños, retos y resultados y UPAV; historias de éxito. En estos dos volúmenes se encuentran los testimonios de muchos egresados que han logrado encontrar una fuente de trabajo gracias a sus estudios en la UPAV, así como relatos de jóvenes que cursan una carrera o el bachillerato en el sistema de la UPAV y que se sienten contentos de poder estudiar.

Después de la reunión que sostuviera el gobernador Yunes Linares con el secretario de Educación, Aurelio Nuño, acompañado de la rectora de la UPAV, Maribel Sánchez Lara, se acordó fortalecer a la UPAV.

Tres son los puntos de acción que se llevaran a cabo “para fortalecer su funcionamiento y elevar la calidad educativa”. 1.- Se revisará el marco académico, con el objeto de evitar situaciones que afecten la imagen de esta Institución. 2.-  Se hará una minuciosa revisión para que la Universidad se ajuste a las disposiciones legales que garanticen la certeza de los programas de estudio que ahí se imparten. 3.-  De igual manera, se llevará a cabo una reestructuración administrativa de la UPAV, que transparente su funcionamiento.

Todos estos puntos son bienvenidos, si lo que se busca es conseguir una mejor educación al tiempo que se da certeza a los estudios de miles de veracruzanos.

aortiz52@nullhotmail.com