Ya se ha señalado que la clase política mexicana aprovecha el manejo del poder para auto beneficiarse a costa del erario; de esta manera bajo el pretexto de “la pluralidad política” ha creado un número exagerado de diputados por la vía de la representación proporcional y por el mismo principio regidurías sin ton ni son, este fenómeno constituye una auténtica incongruencia en un país con elevados índices de pobreza y marginación. Pero esa incongruencia se acentúa si se analiza el desproporcionado número de ediles en Veracruz comparando el gasto que representan con la población a la que dicen servir: Boca del Río tiene 14 ediles y gasta en ellos 7 millones 475 mil pesos, en cambio Álamo cuenta con 12 ediles y gasta 10 millones de pesos; San Andrés Tuxtla mantiene 13 regidores  con 10 millones 992 mil pesos, casi 11 millones, Papantla gasta 8 millones 924 mil pesos para mantener 13 regidores, y como estos casos se encuentran aberrantes situaciones en gran parte de los 212 ayuntamientos veracruzanos. Urge una cirugía mayor.