OPINIÓN
Por Mario Javier Sánchez de la Torre
07 de diciembre de 2016

A siete días de estar ejerciendo el cargo de gobernador del Estado de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, además de lo anunciado en el acto de toma de protesta, la noticia que es de gran importancia para la sociedad veracruzana, es sin lugar a dudas, el que la calma parece regresa a las ciudades de la entidad.

Calma que en gran parte se debe al pago que se hizo a los trabajadores del Gobierno del Estado, como lo anunció el ex gobernador Flavino Ríos Alvarado el pasado 30 de noviembre- último día de su mandato- de la segunda quincena del citado mes.

Pues el hecho de haber recibido sus sueldos del mes y en algunos casos de atrasos mayores, regresó al seno de las familias veracruzanas de los trabajadores de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, la tranquilidad que tanto necesitan las jefas y jefes de familia, al poder proporcionar a sus dependientes las necesidades básicas y otras más.

Situación que por desgracia no se dio en el caso del sector empresarial veracruzano, tanto de prestación de servicios, como de la edificación de infraestructura de todo tipo, contratos realizados por la delincuencial administración estatal encabezada por el prófugo de la justicia ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa y familia.

Pues como es conocido por todos, las quejas del sector aún siguen aunque dentro de la legalidad, seguramente confiando en que la nueva administración de coalición (PAN – PRD), les hará justicia como debe ser, pagándoles los millonarios adeudo que heredó la banda que gobernó Veracruz durante los últimos doce años.

Aunque por el momento lo que hay que esperar es que la citada calma continúe a lo largo y ancho del Estado, por lo que el próximo quince de diciembre, fecha en que se tienen que pagar los sueldos, pensiones, jubilaciones y otras prestaciones de los trabajadores tanto de la administración que ahora encabeza Miguel Ángel Yunes Linares, como de parte del sector empresarial, se hagan en tiempo.

Pues se puede considerar que esa fecha por el momento tiene gran importancia. Así como también que unos días después, el pago de los aguinaldos también se haga en tiempo. Pues de no ser así, para como han estado las cosas en ese importante aspecto, la calma que se ha vivido durante estos siete días, llegará a su fin. Por lo que puede considerarse que es una primera prueba de fuego para el nuevo Gobernador de Veracruz, no solamente en el aspecto de la administración de los escasos o nulos recursos veracruzanos, sino también conocer hasta donde tiene el apoyo del Gobierno Federal, lo que es de gran importancia desde el punto de vista de la política nacional. Hasta el viernes.

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