A contracorriente
Por Manuel del Ángel Rocha
06 de diciembre de 2016

El triunfo de Miguel Angel Yunes Linares el pasado 5 de junio en las elecciones para gobernador, promovido por una alianza entre el PAN y PRD, trae por consecuencia que una vez asumida la titularidad del Ejecutivo, nombre en su equipo de gobierno a reconocidos militantes del Partido de la Revolución Democrática. La primera designación, en orden de importancia es en la Secretaria de Gobierno, para su ex dirigente Rogelio Franco Castán.

No es menor la responsabilidad para alguien que tiene mucha experiencia en lides partidista, toda vez que fue dos veces dirigente de ese partido, además de diputado local y federal, pero ahora le toca enfrentar otro tipo de responsabilidad; la política interna del estado. En su ámbito se encuentra la Sub Secretaria de Gobierno, que se encarga de monitorear y apaciguar cualquier brote de inconformidad de los grupos independientes, organizados o sociales, que insatisfechas sus demandas tendrán por objetivo manifestarse en la Plaza Lerdo, o en cualquier otro punto del estado.

En Veracruz, la izquierda y los movimientos sociales no han tenido la fuerza que le signifique un contrapeso real al poder Ejecutivo, para ejercer un equilibrio mayor dentro del sistema democrático. Porque en los dos últimos sexenios, en ausencia de contrapesos efectivos, la sociedad y los sectores productivas han sido arrastrados a una hecatombe, que no sabemos aun de las consecuencias que tendrá en un futuro mediato, porque lo inmediato, es de drama.

Han habido cuadros dentro del PRD, que manteniendo un discurso combativo, lo han utilizado únicamente como un modus vivendi, muy alejado de verdaderos compromisos sociales, que resultan tan corporativos como los más conocidos, que bailan desnudos, o hacen mega concentraciones, o toman instalaciones oficiales, para pretender desmarcarse de sus tutores, cuando su crecimiento o movilidad se lo deben precisamente a sus promoventes.

Pero hoy la historia es diferente, porque el PRD al hacer un pacto formal con el PAN para impulsar una candidatura que resultó ganadora, son gobierno, y de ahí la oportunidad para contestarles a los críticos de esa coalición, que aseguran que el partido del sol azteca acabará asimilándose no al PAN, sino al gobernador Yunes Linares. Lo declararon Enrique Romero Aquino, y Elías Moreno Brizuela, el primero ex dirigente estatal y el segundo ex senador del mismo partido.

La oportunidad es de oro para el revire, porque en la Secretaria de Educación de Veracruz fueron nombrados tres cuadros del PRD como Sub Secretarios, para que al cabo de los meses, por ejemplo, desmantelen la amplia y profunda red de control que tiene el cacique Juan Nicolás Callejas Arroyo, sobre el magisterio veracruzano a través del corporativo y policial “Equipo Político”, que va desde las direcciones de preescolar, primarias, secundarias y las infalibles Supervisiones Escolares. La vigilancia que el caudillo ha mantenido durante más de 30 años en el sector, le ha permitido amasar incalculable fortuna, que justamente, con la alternancia apenas empiezan a salir a la luz pública sus descomunales propiedades, que ni un gobernador poseería, bueno, con excepción Javier Duarte.

Así la situación, el PRD tiene hoy la oportunidad de crecer con identidad, marcando una línea congruente con la izquierda democrática, al impactar un sector que ha estado sometido a un autoritarismo sindical, ajeno a los principios básicos de la educación universal; de aprender a pensar, y actuar en consecuencia. Si ello se hubiese aplicado, hoy estaríamos hablando de un Veracruz capaz de confrontar a tiranos y reyezuelos, que han saqueado el presupuesto destinado a los sectores sociales que menos tienen, afectando severamente su desarrollo. Hoy la izquierda en Veracruz tiene la posibilidad de tomar desquite de todo aquello que se le ha etiquetado, y reivindicarse como una opción real de gobierno, al cumplir dignamente con los postulados por los que muchos hombres y mujeres han luchado y entregado lo mejor de ellos, en aras de paliar desigualdades, injusticias y corrupción. Hoy que la agenda de pendientes son múltiples, en un Veracruz agraviado, la izquierda tiene el compromiso de sacar la casta y caminar erguida, con Miguel Angel Yunes Linares, que también ha prometido a sus electores, “no perdón, no olvido y no amnistía”.