Por Carlos Miguel Acosta Bravo*
13 de diciembre de 2016

 

La expectativa de cambio en la sociedad veracruzana tiene varias hipótesis que vale la pena conocer e investigar. Si Acción Nacional piensa que ganó, sólo por tener un gran candidato, la respuesta a la hipótesis puede quedarse corta, porque encima hay muchos factores: mediaciones que facilitaron que distintos sectores sociales, incluso integrantes de la burocracia estatal, sufragaran en contra del Revolucionario Institucional, aún y cuando gracias a ese partido se hubieran beneficiado u obtenido un empleo.

 

Sin embargo, era tal el desgaste, los excesos y los abusos contra la sociedad y de manera particular contra burocracia estatal que se atrevieron a votar por un partido distinto, por Acción Nacional quien presentó a un candidato entrón, con energía y liderazgo y al que se identificó como el único que tenía la auténtica posibilidad y real viabilidad de ganarle al sistema político establecido. El propio candidato ganador, en una breve charla admitió que no se trataba de una elección cualquiera, y que él reconocía que sería una elección muy difícil.

 

El claro triunfo que obtuvo Miguel Ángel Yunes, debe de considerar el repudio al Duartismo y a sus excesos y también a la voracidad de su integrantes, a los visibles negocios que todos los integrantes de la burocracia conocían, y que hoy gracias a la publicación Animal Político, que le mereció incluso premios internacionales, la sociedad mexicana escandalizada y de manera particular la veracruzana conocemos.

 

Excesos, abusos y enriquecimiento cometidos por la esposa del exmandatario prófugo, del suegro, del hermano y particularmente de la pandilla que llego no a servir a Veracruz, sino a enriquecerse, que se conocían, pero que por la protección de la figura del ex gobernador, hoy conocemos pero que nunca pudieron ser tocados, ni siquiera por los Órganos de Fiscalización del ejecutivo y del legislativo.

 

Hoy el gran reto que tiene el nuevo gobierno, es resolver el caótico estado en que el Duartismo dejó a Veracruz, carreteras destruidas, escuelas con huellas de falta de mantenimiento, hospitales sin medicinas, una deuda incalculable que ronda o incluso supera los 130,000 mdp , empresas quebradas e incluso con graves dificultades financieras, incluso para pagar la nómina de servicios básicos, son tema cotidiano.

 

El reto también, es no centrarse en una lucha que dañe a familias, trabajadores y empleados que durante años, durante su vida laboral han aportado al desarrollo de Veracruz, pero que hoy son tratados como corruptos, ladrones e ineficientes, plumas reconocidas y de gran peso como la del Maestro Luis Velásquez ya lo han denunciado, pero esto es injusto e incorrecto, porque la pandilla que asaltó las arcas estatales esta perfectamente identificada y es un grupo reducido, compacto.

 

Queremos un gobierno honesto que dé soluciones a los complejos problemas de Veracruz y que facilite remontar estos graves problemas y desafíos que hoy caracterizan a nuestro estado.

 

El proceso electoral ha quedado atrás y es momento de construir y desarrollar nuevos escenarios que faciliten un desarrollo armónico y en paz para Veracruz y se superen esos caóticos días, en dónde día a día había bloqueos, manifestaciones de diversos sectores que demandaban atención a sus problemas, y frente a los cuales se registraron excesos como el ataque a pensionados en diciembre pasado.

 

Hoy el gobierno tiene rumbo, es tiempo de paz, de armonía y de confianza que facilite el desarrollo de actividades productivas y particularmente de nuevas inversiones que generen empleo en el estado.

 

 

*Académico y estudioso de la comunicación y sus procesos. cacostabravo@nullyahoo.com.mx