Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
06 de diciembre de 2016

A ver, a ver, ¿por qué tanto escándalo por el título de licenciado del nuevo secretario de Gobierno? Que si apenas lo sacó, que si la impoluta rectora Sara Ladrón de Guevara se lo entregó fast track, que si dice “Castan” y no “Castán”. El título de licenciado de Franco Castán es pecata minuta. Lo que en realidad se le debe cuestionar a Rogelio Franco Castán es su formación, sus antecedentes, su vocación de mercenario de la política.

Franco Castán no se hizo sólo, primero fue cargamaletas de Arturo Hérviz quien lo impulsó a una diputación. Pero su gran maestro fue Érick Lagos, su compañero en la facultad de Derecho de la UV. Gracias a Erick Lagos Rogelio Franco pudo gozar de los placeres que el dinero otorga.

En 20013 me entrevisté con uno de esos militantes añejos del PRD, quien se quejaba de la situación por la que atravesaba el partido que fundara Cuauhtémoc Cárdenas: “Don Eliud fue perseguido político, recibió madrizas en las manifestaciones, conoció el sabor del gas lacrimógeno, el olor a mierda de los separos, el sabor de la sopa agria y del pan duro. ‘Mira que padecer todo eso para que ahora vengan unos hijos de la chingada, unos pinches vividores y se monten en nuestro partido, se cobijen con nuestro sol azteca, se hagan pasar de izquierda, sin principios sin ideología, solamente con su apetito, su voracidad, su “sinvergüencez” y su prostitución’”. Entre esos vividores don Eliud señaló a Rogelio Franco Castán: “Todo se echó a perder desde que llegó el botudo ese, Arturo Hervís y su carga maletas Rogelio Franco, quien ahora es empleado de Erick Lagos, porque el chamaco ese siempre será gato, de quien sea, pero gato”. Por cierto, Erick Lagos asistió muy sonriente a la toma de posesión de Yunes Linares en el Congreso (para Erick si hubo lugar, para Héctor Yunes no).

Si nos quieren vender el discurso de que a partir del 1 de diciembre Rogelio Franco Castán será una persona decente, les doy el beneficio de la duda. Sin embargo, la traición y el servilismo a Erick Lagos está en los genes de Rogelio Franco Castán, está en su ADN, en su instinto.

Acaso no se saben la fábula de la rana y el escorpión, es en la que un escorpión le pide a una rana llevarlo sobre su lomo para cruzar el río. Pero la rana se niega porque le dice que el escorpión es capaz de picarla con su aguijón y matarla. A lo que el escorpión le dice que no es lógico, pues de picarla en el momento de cruzar el río ambos morirían. La rana accede y a medio camino siente el piquete y la ponzoña. Apenas alcanza a preguntar al escorpión: “¿Por qué lo hiciste, si sabes que tú también vas a morir? A lo que el escorpión le contesta: “No pude evitarlo, está en mi instinto”.

De la misma manera, cuando llegue el momento, a medio trayecto de cruzar el río, Franco Castán dará el aguijonazo, entonces, cuando le pregunten ¿por qué lo hizo? Él muy tranquilo dirá: “No me pude contener, la traición, la indecencia, la corrupción están en mi instinto.

De modo que dejen de preocuparse por el título del pseudolicenciado, mejor vamos a sentarnos a esperar el momento en que el señor suelte su ponzoña.

aortiz52@nullhotmail.com