Ahora que en el Congreso local están integrando la lista de los 10 abogados que podrían ocupar la Fiscalía General del Estado, es obvio que los intereses partidistas afloran con fuerza y que cada grupo legislativo está proponiendo a la persona que consideran más cercana a sus intereses.

Los panistas traen la carta de Sergio Vaca Betancourt, en caso de que no se pueda mantener la propuesta de ratificar al actual encargado Jorge Winckler Ortiz, de quien cada vez hay más señalamientos en contra por su falta de autonomía, pues ha servido a la familia de Yunes Linares como abogado.

Los priistas quieren impulsar a su adalid de los juzgados, el controvertido Jorge Reyes Peralta, quien por supuesto se muestra dispuesto a sacrificarse y trabajar con un gobierno opositor al del PRI, a pesar de que sabe que no le iría tan bien.

Los amarillos del PRD, también tienen sus quereres y le ven posibilidades de hacer un gran papel a Rafael Hernández Matías, un reconocido jurisconsulto que además participó activamente en apoyo de la campaña de Yunes Linares.

Un grupo de ciudadanos empuja, en cambio, a un excelente y prominente abogado proveniente del Poder Judicial de la Federación: Arturo Navarro Plata Navarro, quien, sin ligas con ningún partido, tiene amplia experiencia en los juzgados y, sin duda, sería una carta muy importante para aplicar la justicia sin distingos.