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Salvador de Bahía, Brasil.- Fidel Herrera Beltrán, entonces gobernador de Veracruz, concretando inversiones de Odebrecht para Veracruz, el 19 de mayo de 2010, acompañado por Norberto Odebrecht, presidente y fundador del corporativo. Al mandatario veracruzano lo acompañaban Felipe Ruiz y Marcelo Montiel (Foto archivo cortesía de La Jornada).
Sociedad 3.0

Odebrecht, la empresa brasileña que realizaría 10 proyectos en el Estado, entre ellos una presa en Jalcomulco para surtir de agua a Xalapa, admitió en Estados Unidos haber sobornado a funcionarios mexicanos para poder construir plantas petroquímicas en Coatzacoalcos y Veracruz.

Las primeras noticias que tuvieron los veracruzanos sobre Odebrecht fueron en 2010, cuando el entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán hizo una gira por Brasil y anunció haber concretado inversiones por 2 mil 500 millones con la empresa sudamericana.

Al cambiar el régimen, el nuevo gobernador Javier Duarte de Ochoa, igualmente mantuvo a Odebrecht como una de sus transnacionales favoritas. Apenas el año pasado recibió a Fernando Mangabeira Albernaz, alto funcionario del consorcio, cuando ya los escándalos sobre corrupción de Marcelo Odebrecht en Brasil se habían hecho públicos.

Mangabeira Albernaz, afirmó en aquella visita de julio del año pasado, que había más de 10 proyectos en puerta para Veracruz, entre ellos la presa de Jalcomulco, un proyecto en Veracruz puerto; un nuevo modelo de gestión Veracruz Medellín, un clúster petroquímico, y ser la concesionaria de la autopista Tuxpan-Tampico.

El conglomerado brasileño Obdebrecht tenía confirmado invertir 450 millones de dólares en la construcción de una presa multipropósito en la cuenca del río Los Pescados para suministrar agua potable tanto a Xalapa como al área circundante.

La  estructura, aledaña al río Los Pescados, tenía programada una cortina de 86 metros de alto y una capacidad de 130 millones de metros cúbicos, además de incluir un componente hidroeléctrico.

También esperaba luz verde para desarrollar un proyecto para la construcción de una carretera entre Tuxpan y Tampico.

Entre los proyectos en estudio hacia el 2018 se planteaba infraestructura de energía y de agua y carreteras, pero podrían incluir ferrocarriles y aeropuertos.

Odebrecht tuvo contratos de servicios en México desde 1992 y participó en proyectos como la reconfiguración de la refinería Lázaro Cárdenas, en Minatitlán, Veracruz, una de las seis refinerías del país; la construcción de plataformas habitacionales en el yacimiento petrolero de Cantarell, en aguas del Golfo; así como de líneas de transmisión eléctrica y una presa en Sinaloa, en el norte del país.

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Fernando Mangabeira Albernaz y Javier Duarte, en 2015.

Los arreglos de Fidel

En San Salvador Bahía, Brasil, en mayo de 2010, el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, informó haber concretado una inversión de 2 mil 500 millones de dólares de la empresa Braskem en el sur del estado.

   En su primer día de trabajo en Brasil, el Ejecutivo de Veracruz tuvo una reunión con Norberto Odebrecht, fundador y presidente del corporativo Odebrecht –el más grande de Sudamérica y al que pertenece Braskem–, acompañado por el empresario Felipe Ruiz y el alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel Montiel.

   El gobernador de Veracruz dijo que esta inversión formaba parte del proyecto Etileno 21 que la empresa brasileña emprenderá con el corporativo mexicano Idesa en Coatzacoalcos.

   Anunció que la otra empresa perteneciente a este corporativo, Unigel, también acaba de concretar una inversión de 100 millones de dólares en asociación con Petróleos Mexicanos, por lo que operará en el complejo petroquímico La Cangrejera, en Coatzacoalcos.

Una historia de sobornos internacionales 

Altos funcionarios del Gobierno mexicano fueron sobornados por 10.5 millones de dólares por la empresa de construcción brasileña Odebrecht para obtener contratos de obras entre 2010 y 2014, así lo confeso este miércoles la propia constructora, en Estados Unidos.

De acuerdo con información de agencias, documentos publicados hoy por el Departamento de Justicia de Estados Unido destacan que el gigante de infraestructura de Brasil aceptó sobornar a un alto funcionario de una empresa paraestatal mexicana, con 6 millones de dólares.

El funcionario, que no fue identificado, recibió pagos entre diciembre de 2013 y finales de 2014. Los documentos citan que “entre 2010 y 2014, Odebrecht realizó (…) pagos corruptos por alrededor de 10.5 millones (de dólares) a funcionarios del Gobierno en México para asegurar contratos de obras públicas.

Como resultado de estos pagos corruptos Odebrecht logró beneficios por más de 39 millones.

En total, la constructora brasileña pagó aproximadamente 788 millones de dólares en sobornos en 12 países de Latinoamérica y África, incluido Brasil.

Los pagos se hicieron en relación con “más de 100 proyectos en 12 países, incluidos Angola, Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú y Venezuela”, según los documentos del Tribunal del Distrito Occidental de Nueva York.

La divulgación de esos papeles coincidió con el anuncio hoy de Odebrecht de que firmó acuerdos por los que se comprometió a pagar multas sumadas por 6.959,4 millones de reales (unos 2.047 millones de dólares) a los gobiernos de EU, Brasil y Suiza para compensar los actos ilícitos por los que se le investiga en los tres países.

En Brasil, esos actos ilícitos empezaron en 2003 y continuaron hasta 2016, periodo en el que Odebrecht pagó en su país “aproximadamente 349 millones de dólares en sobornos corruptos hechos a partidos políticos, funcionarios extranjeros y sus representantes”.

La empresa abonó ese dinero con el fin de “asegurar una ventaja indebida para lograr o retener negocios para Oderbrecht”, de acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense.

Fuera de su país, la compañía pagó unos 98 millones de dólares en Venezuela, entre 2006 y 2015, a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” para “obtener y retener contratos de obras públicas”.

Asimismo, desembolsó 92 millones de dólares, entre 2001 y 2014, en la República Dominicana a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” y, como resultado, obtuvo unos beneficios de 163 millones de dólares.

Cuantioso fue también el desembolso en Angola, donde, desde 2006 a 2013, Odebrecht pagó más de 50 millones de dólares a funcionarios del Gobierno para conseguir “contratos de obras públicas” y, a cambio, se hizo con unos beneficios de 261,7 millones de dólares.

En Argentina, la constructora pagó, entre 2007 y 2014, más de 35 millones de dólares a “intermediarios con el acuerdo de que esos pagos pasarían, en parte, a funcionarios del Gobierno”.

Esos sobornos tenían relación con “al menos tres proyectos de infraestructura” y, como consecuencia, la compañía se llevó unos beneficios de 278 millones de dólares.

La corrupción de Odebrecht también llegó hasta Colombia, donde pagó más de 11 millones de dólares, entre 2009 y 2014 para adjudicarse “contratos de obras públicas”, y logró un beneficio de más de 50 millones de dólares.

En Ecuador, entre 2007 y 2016, la constructora hizo pagos corruptos por valor de más de 35,5 millones de dólares a “funcionarios del Gobierno”, lo que le generó unos beneficios de más de 116 millones de dólares.

Según el informe del Departamento de Justicia, entre 2013 y 2015, durante el gobierno del presidente guatemalteco Otto Pérez Molina, la constructora brasileña destinó unos 18 millones de dólares en sobornos a funcionarios del Gobierno para obtener contratos de obras públicas con los que obtuvo 34 millones de beneficios.

En México, las mordidas a los funcionarios sumaron unos 10,5 millones de dólares, y Odebrecht logró más de 39 millones de dólares de beneficios con los contratos que aseguró a resultas de ellas.

Entre 2011 y 2014, la compañía brasileña pagó 900.000 dólares a funcionarios corruptos de Mozambique que el documento no identifica, mientras que en Panamá, país en el que Odebrecht ha tenido gran actividad de obras en los últimos años, los sobornos ascendieron a 59 millones de dólares.

Según el documento oficial, los pagos a funcionarios corruptos e intermediarios se realizaron entre 2010 y 2014, durante la administración del anterior presidente, Ricardo Martinelli, y con los contratos obtenidos la empresa logró 175 millones de beneficios.

El texto menciona como ejemplo el pago entre 2009 y 2012 de seis millones de dólares “a dos familiares cercanos de un alto funcionario del gobierno” relacionado con obras de infraestructura, que no identifica, y las coimas se realizaron a cuentas extranjeras designadas por el funcionario panameño y los intermediarios.

Sobre Perú, los sobornos por un total de 29 millones de dólares tuvieron lugar entre 2005 y 2014, y los beneficios fueron de 143 millones de dólares.