juan-carlos-andrade-guevara
Juan Carlos Andrade-Guevara
Juan Carlos Andrade Guevara

A pesar de las calamidades, malas noticias, quebranto financiero e inseguridad que seguimos padeciendo los veracruzanos por culpa de la ambición desmedida de Javier Duarte, esta vez escribo en tono festivo. No es menor para Veracruz el recibir a un gobierno de alternancia, no debemos perder de vista que es ahora cuando se concreta el logro histórico de haber sacado al PRI de la silla principal del palacio de Gobierno. Y de qué manera.

Sobre Javier Duarte se ha dicho de sobra. No vale la pena siquiera mencionarle. Sin embargo, debemos estar atentos a que se siga el curso legal de las demandas que pesan sobre él, que devuelva lo robado, como al parecer ya ha empezado a ocurrir, y que pague con cárcel todos los delitos que cometió. Faltó a su juramento y es hora que la Nación se lo demande.

Por otra parte, el nuevo gobierno tiene bajo sus espaldas quizás los más grandes retos que administración alguna enfrente. Devolver a Veracruz la seguridad pública que merecemos y alentar el crecimiento económico serán dos de los más importantes.

El gabinete presentado no deslumbra, sin embargo, quiero pensar que todos y todas están conscientes del compromiso que están adquiriendo con Veracruz y los veracruzanos y que son sabedores de las grandes expectativas que se tiene sobre ellos y ellas. Ciertamente, un gobierno de dos años apenas alcanzará para limpiar toda la suciedad heredada, pero será también tiempo suficiente para hacer notar las bondades de una administración pública eficaz. Ello será crucial para que el pueblo veracruzano refrende su voto en 2018 a un gobierno que hoy más que nunca, será evaluado por sus resultados. Sin embargo, los veracruzanos debemos dar un voto de confianza a los nuevos funcionarios y autoridades, entender que resarcir los daños no será una tarea fácil y colaborar con la parte que nos toca.

Hay grandes temas de gobernabilidad que requieren una atención inmediata: retomar el control de las fuerzas de seguridad del Estado, del tránsito y el transporte, de las finanzas públicas y el cuidado extremo que demandan los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

Dar muestras de sensibilidad política y estar abiertos a la crítica será otra tarea. Los medios de comunicación tienen que retomar su función informadora, su papel es primordial en una transición democrática. Tiene que haber tolerancia y sensibilidad de los gobernantes ante las voces disidentes.

De no dar muestras inmediatas de resultados tangibles pronto puede resurgir el desencanto. Creo que es fundamental mantener un diálogo permanente con la sociedad y hablar con claridad de los problemas, de la manera en la que se están enfrentando y de lo que será posible o no cumplir.

No debemos perder de vista que habrá acérrimos críticos al asecho. El contexto que genera una contienda política para elegir autoridades municipales no es el mejor de los escenarios para arrancar un gobierno. Habrá quienes quieran sacar provecho político de los errores cometidos, sin embargo, habrá siempre que favorecer el diálogo.

Hoy es un día histórico para Veracruz y los ciudadanos debemos asumir la parte que nos toca. Trabajar para mantener nuestros espacios libres de violencia, limpios, dignos. La sociedad civil organizada puede y debe fomentar buenas prácticas ciudadanas, para contribuir a mantener saludable tejido social y retomar nuestra alegría, tener un buen estado de ánimo. Para ello, hay que trabajar duro en la promoción de la cultura, el sano esparcimiento y en la promoción del deporte, sobre todo entre los jóvenes.

En el medio ambiente hay también tareas inmediatas que atender. Hay que evitar a toda costa las ideas privatizadoras del agua, hay que estudiar y analizar los expedientes oscuros que siguen alentando la instalación de la mina Caballo Blanco en una zona de alto riesgo y alta riqueza biológica de nuestro Estado.

Hoy es día de festejar, festejar por Veracruz. En particular, yo festejo por mis amigos comunicadores, columnistas, caricaturistas, que el sexenio anterior vivieron atormentados por desempeñar su labor. Honro desde este espacio a los periodistas asesinados en nuestro Estado durante el gobierno de Javier Duarte y elevo una oración en su memoria.

Hago votos para empezar desde hoy  una era de tolerancia, respeto y dignidad entre el gobierno y los veracruzanos.