Por Alejandro Soto Domínguez
24 de diciembre de 2016

  • El tema de desincorporación fiscal implica reformas de gran calado a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Ley de Coordinación Fiscal, entre otras.
  • La quiebra financiera del estado de Veracruz se gestó desde 1980, cuando el gobernador en turno y sus principales colaboradores firmaron con los ojos cerrados el convenio de colaboración fiscal.
  • Tabasco fue beneficiado en el cálculo de sus participaciones por su base petrolera existente en 1980, Veracruz no, somos el patito feo del país.

Con el objeto de participar en la discusión del tema de la desincorporación fiscal, primero tenemos que abordar la cuestión del federalismo, donde los tres órdenes de gobierno manifestaron su beneplácito para firmar los diferentes convenios de colaboración en materia de impuestos y derechos celebrados desde 1980 a la fecha, fundamentados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Ley de Coordinación Fiscal, entre otras, las cuales hacen un reparto de potestades tributarias entre los diferentes órdenes. Por su puesto la federación se queda con la pechuga (el impuesto sobre la renta, al valor agregado, al petróleo y demás), dejando a las entidades federativas y municipios las patitas y alitas. Sin embargo hay que reconocer, los impuestos comúnmente conocidos como prediales no son nada despreciables, pero en Veracruz están abajo del rango que se debe cobrar, especialmente para las zonas residenciales y grandes negocios. Los presidentes municipales y gobernadores siempre de rodillas ante las personas de poder y riqueza. Como se puede apreciar, el entramado legal del tema en comento es de gran calado, nada fácil. Por ciento no hay hasta la fecha opiniones de los jugadores mayoritarios: los municipios, el ejecutivo estatal y el poder legislativo los menosprecian.

Dicho lo anterior, como siempre y hasta la fecha, nuestros gobernantes estaban más preocupados en robar y en su futuro político, pues de acuerdo con el documento elaborado por Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a mandato del H. Congreso de la Unión a través de lo dispuesto en el artículo 33 de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) para el Ejercicio Fiscal de 2003, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el día 30 de diciembre de 2002, denominado “Diagnóstico Integral de la Situación Actual de las Haciendas Públicas Estatales y Municipales 2002”, en su página 24 refiere lo siguiente: “Cabe señalar que Tabasco cuenta con un coeficiente efectivo elevado en las participaciones del Fondo General, debido a que a la firma del Convenio de Adhesión al Sistema Nacional de Coordinación Fiscal en 1980, fue beneficiado en el cálculo de sus participaciones por su base petrolera existente entonces”. Cabe aclarar que en eso tiempos se inició el reparto de las participaciones en base a dos rubros principales: el tamaño del Producto Interno Bruto (PIB) y en el número de habitantes de cada entidad. Sin embargo a nuestro estado no se le tomo en cuenta su base petrolera en su PIB, a pesar de ser uno de los principales productores de petróleo en el país por esas fechas, por lo tanto fuimos castigados en los montos de las participaciones federales. Las consecuencias de este mal trato son de acuerdo con las cifras de la SHCP disponibles, para 1989, Tabasco era el primer lugar nacional en participaciones federales en términos per cápita (674 pesos) y nosotros en el lugar 24 con apenas 127 pesos. Lástima Margarito será para la próxima reforma fiscal, la quiebra financiera del estado de Veracruz se gestó desde 1980.

Los números no mienten, sin duda cabe que el gobernador de Tabasco Leandro Rovirosa Wade (1977-1983), preocupado por los habitantes de su estado, logro que la federación le proporcionara en términos per cápita, participaciones 10 veces más que Veracruz en aquellas fechas, las consecuencias se aprecian en la infraestructura de esta entidad federativa. En 1970 de acuerdo con Índice de Desarrollo Humano al nivel estatal 1950-2000, publicado por Naciones Unidas, a través del programa para el desarrollo humano (PNUD) en el 2003, él estado de Tabasco se ubicaba en el lugar 27 y Veracruz estaba en el lugar 20. Con justa razón estaba muy enojado el gobernador Lic. Agustín Acosta Lagunes (1980-1986), con su antecesor, que únicamente se dedicó hacer obra de infraestructura de mala calidad y a vender las reservas territoriales propiedad del gobierno, ya que de acuerdo con la publicación antes mencionada, Veracruz para 1980, bajo dos lugares respecto a 1970 (22) y Tabasco subió 7 escalones, para quedar en el lugar 20 en el indicador de bienestar de sus habitantes. Claro en corrupción nadie nos gana, siempre estamos en el primer lugar nacional.

En esta colaboración sobre el tema de la desincorporación fiscal, resalta el nulo profesionalismo y falta de compromiso social de la burocracia estatal, que en su momento no defendieron los derechos de Veracruz, pues esta inequidad fiscal data desde 1980. La federación explotó nuestra riqueza petrolera para logar el milagro mexicano 1940-1980, cuando el país creció a una tasa promedio del 6 por ciento anual, logrando la construcción de grandes proyectos de infraestructura en el norte el país. A Veracruz como ya se dijo, le quedaron las cantinas, el mal estado de las carreteras y un medio ambiente contaminado. Bueno, para terminar feliz navidad y un buen año 2017, para todos los colaboradores de Vocero de la Provincia, así como para ustedes amable lectores. Animó siempre con la esperanza que los veracruzanos merecemos un destino diferente, hay que participar en la vida pública.