Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez 

14 de diciembre de 2016

*En juego 2017 y el 2018
*PRI no apoyará a Yunes

CUANDO MIGUEL Ángel Yunes Linares aceptó contender como candidato del PAN a la Gubernatura del Estado, sabía de antemano las condiciones financieras en las que estaba Veracruz: un saqueo irracional que indujo a la Entidad a contraer deuda a largo y corto plazo impagable; débitos multimillonarios con proveedores; impuestos Federales incalculables no finiquitados al Servicio de Administración Tributaria y un desaseo en las finanzas que permitió a infinidad de ex funcionarios, algunos diputados actualmente, concebir fortunas personales que jamás imaginaron. Y de ello tiene gran responsabilidad la Federación, ya que no obstante las denuncias presentadas por la Auditoria Superior, el Servicio de Administración Tributaria y otras instancias fiscalizadoras, ni la Procuraduría General de la República y, mucho menos el presidente Enrique Peña Nieto movieron un solo dedo para llevar ante tribunales a quienes ya estaban identificados como autores de ese latrocinio que hoy tiene al Estado de hinojos.

LA FEDERACIÓN tiene responsabilidad por haber incurrido en incumplimiento de un deber, y Yunes Linares tiene razón cuando exige acciones contundentes contra los saqueadores, esto es, desaforarlos en los casos que sea pertinente, llevarlos ante tribunales e iniciarles un juicio para recuperar las finanzas robadas, y bastaría compulsar lo que ahora tienen con lo que poseían hace 10 años para entender que tanta y semejante riqueza no se hace en una década, salvo que se incurra en actos deshonestos. Javier Duarte, por lo tanto, debe ser detenido a la brevedad e incautarle su fortuna, pues resulta inexplicable que las autoridades ignoren dónde se encuentra, lo que denota, en gran medida, complicidad.

TAL VEZ, en lo que no tiene razón Miguel Ángel Yunes es en exigir a la Federación mayores recursos, porque debe saber que estos de antemano están etiquetados, y que si la Secretaría de Hacienda autoriza dinero adicional a Veracruz, el resto de los Estados harían lo propio y, seguramente, Enrique Peña Nieto no se la acabaría.

POR ELLO, tal vez el Gobernador en turno debería implementar acciones concretas para recuperar dinero para las arcas en lugar de lamentarse, esto es, poner a trabajar a sus sesudos asesores financieros que, por lo visto, duermen el sueño de los justos esperando el rescate del Estado, aun cuando ya le dijeron que no habrá recursos adicionales. Por ello, quizá si revisara la base gravable del Estado Yunes Linares encontraría que miles de millones de pesos se pierden por ineficacia de recaudadores, porque no se cuentan con padrones confiables para mejorar los ingresos.

¿SABRÁ, POR lo pronto, que en muchas parte del Estado el servicio de distribución de agua potable no ingresa a las arcas ya que es cobrado con recibos simples que van a parar al bolsillo del mejor postor? ¿Qué los reclusorios no reportan ganancias a las arcas por las tiendas y “servicios” internos, aun cuando son millones y millones de pesos los que ingresan directores, custodios y otros amafiados en esos vicios? ¿Qué hay cientos, miles de automotores amontonados en estacionamientos de las dependencias y en los corralones que podrían ser vendidos al mejor postor en lugar de estarse deteriorando y que, incluso, todas las unidades cuyos propietarios no las reclaman en un tiempo perentorio podrían ser ofertadas, aun cuando fueran robadas?

SE TRATA de ingresar recursos y no estarse lamentando, pues para eso se eligió a un gobernador “del cambio”; para que modificara lo establecido y metiera orden, y basta señalar que existen salarios en Veracruz que rebasan lo imaginable, y que si bien los montos en nómina son acordes a la realidad, las compensaciones sí que están fuera de norma. Y es que hay “servidores públicos” que perciben como sueldo 10 mil pesos mensuales, pero ingresan 60 mil de compensación, y basta revisar egresos de cada dependencia para percatarse, algo que, seguramente, sus colaboradores no le informarán por conveniencia. ¿No sería conveniente, también, bajar a la mitad el sueldo de todos los funcionarios, incluidos diputados y magistrados?

ES NECESARIO echarle un vistazo, también, a la reserva territorial del Estado, pues son cientos, miles de hectáreas que podrían ser ofertadas no en su totalidad, pero sí en gran medida al sector privado ávido de invertir; hay muebles e inmuebles que resultan más caro mantenerlos que venderlos, y el propio Instituto de Pensiones lo sabe. No se trata de malbaratar sino de ofrecerlo a precios razonables, tal como se hace en la economía doméstica cuando se acentúan las necesidades.

DICE YUNES Linares que Veracruz tendrá que enfrentar una deuda bancaria y bursátil de más de 43 mil millones de pesos y otra de corto plazo de 56 mil millones de pesos, esto es, 99 mil millones de pesos que la Federación, queda claro, no le regalará ni en sueños y, por lo tanto, si la Entidad se encuentra sumergida en una emergencia financiera se debe comenzar a trabajar de ya. Hay que restructurar esos débitos, porque al paso de los meses seguirán creciendo y nadie, absolutamente nadie, tendrá compasión del Estado.

TAL VEZ, el “Chapito” Joaquín Guzmán, en vez de estar lloriqueando por haber encontrado la Secretaría de Agricultura saqueada, debería convocar al sector privado y a los campesinos a una gran alianza. Los primeros tienen el dinero, pero en muchos casos carecen de tierras, los segundos tienen tierras pero no tienen dinero, y la suma de esfuerzos podría reportar en poco tiempo un campo productivo que ayude a salir del bache a muchas personas e, incluso, a la Entidad.

EN FIN, con lamentaciones, conferencias de prensa –un día sí y otro, también, tan solo para lloriquear- no se van a resolver los problemas. Yunes Linares sabe de antemano que no lo van a apoyar, porque la estrategia del PRI es ganar la elección municipal de 2017 y, posteriormente, la presidencial, legislativa y gubernamental de 2018, y si Veracruz no presenta una cara progresista a corto plazo con la conducción de su Gobernador, seguramente causará decepción en el electorado, más aún cuando infinidad de sus colaboradores ven a los veracruzanos como enemigos. Así las cosas. OPINA carjesus30@nullhotmail.com