ADELANTE
Pepe Valencia

Prometió encarcelar a Javier Duarte de Ochoa y éste sigue libre. Ningún pez gordo ha caído en prisión. También aseguró que iba a reducir en 50 por ciento la inseguridad. La situación continúa igual.  En vez de generar fuentes de empleo, han sido despedidos numerosos trabajadores del gobierno que sí devengaban su salario y sustituidos por personas traídas de Puebla, presuntamente recomendadas por Rafael Moreno Valle.

Claro, de los dos años de gestión le restan menos de 23 meses. Los veracruzanos estaban hartos del anterior gobierno y votaron  por el cambio, encarnado por Miguel Ángel Yunes Linares.  Parafraseando una vez más a Andrés Manuel López Obrador, hasta con una vaca o un burro como candidato, la oposición habría ganado la gubernatura del estado.

De cualquier modo, no nos precipitemos. Apenas un poco más de un millón de ciudadanos votaron por él y esperan cumpla su palabra… por el bien de Veracruz.

Eso de que no hay dinero es verdad en parte. Los que se fueron endeudaron  al gobierno y se robaron muchos millones de pesos. Sin embargo, lo que corresponde al presupuesto de este año, ahí está intacto, aunque se verá un poco disminuido por el servicio de la deuda  que se debe pagar.

En tempos del presidente Miguel de la Madrid, después de los despilfarradores sexenios de López Portillo y Echeverría, se emprendió una ruidosa campaña para convencer a los mexicanos de que no había lana para maldita la cosa.

Hoy aquí están actuando de manera parecida. Entre que “no hay y no hay”, ha pasado más de un mes. No han disminuido la inseguridad, el desempleo y la corrupción. Tampoco se han iniciado obras importantes en ninguna parte del estado.

Aun así, creo que debemos darle un poco más de tiempo, con la esperanza de que no se le escurran los días y los meses como agua entre las manos. Estamos ya en la cuenta regresiva. Dentro de un mes, haremos otro balance para ver en qué hemos avanzado.

Hasta hoy vamos igual que como el primero de diciembre: mal. Ojalá a fin de este mes o principios de febrero podamos aplaudir y celebrar algún golpe de timón o acciones concretas y benéficas de  Miguel Ángel Yunes.

A nivel nacional, al presidente Enrique Peña Nieto le ha ido como al negrito en feria. Y más con los gasolinazos.

Deseamos que a Veracruz con Yunes le vaya mejor.