O P I N I O N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre

Estamos a 34 días para que el Organismo Público Local Electoral (OPLE) del Estado de Veracruz (27 de marzo) entregue a los aspirantes a candidatos independientes la constancia que los acredite, ya como candidatos independientes para contender por la alcaldía de alguno de los 212 ayuntamientos de esta entidad federativa.
En total son 94 de los 102 aspirantes lo que lograron llegar a esta atapa del complicado proceso electoral, pues participar a través de esta aún novedosa figura electoral, como es del conocimiento público, es más difícil que integrar una asociación política, por lo menos aquí en el complicado política y electoralmente Estado de Veracruz.
Candidatos, cuando ya reciban su constancia, que contenderán por un total de 58 de las 212 presidencias municipales ubicadas dentro del territorio veracruzanas. Lo que podemos considerar un número importante de ciudadanos veracruzanos que pretenden alcanzar la posición de mayor importancia dentro del tercer nivel de gobierno de nuestro país, como lo son los gobiernos municipales.
¿Pero cuántos de estos participantes realmente son candidatos independientes? En otras palabras, que participen en el proceso electoral simulando que no son parte de un partido político, a través de esta figura electoral, siendo que sí lo son.
En procesos anteriores ya hemos vivido esta experiencia, en forma muy señalada durante la votación para integrar la LXIV Legislatura local, que ha permitido que corruptos personajes representantes del pasado inmediato, estén incrustados en este importante Poder integrante del Gobierno del Estado.
Nefastos personajes que no representan a ningún ciudadano, como debería ser, a ninguna corriente política. Pues solamente representan los intereses de quien o quienes los patrocinaron y por tanto solamente sirven a los intereses de estos grupos y los de ellos mismos. Por eso es de gran importancia que se analice a fondo quienes realmente son y a quien representan, que haya transparencia en su pasado y por tanto en su presente y futuro.
Pero por el momento y para el proceso electoral que está en proceso aquí, en Veracruz, ya no se puede hacer nada. Todo podría ser para los siguientes procesos. Realizarse algunas adecuaciones en la legislación electoral vigente, como poner algunos “candados” para todo aquel que tenga el interés de participar a través de esta complicada figura electoral.
Pues además de no hacer nada en favor de los veracruzanos, pues solamente sirven a intereses mezquinos, otra de sus funciones es la destrucción de candidatos que realmente pueden ser importantes para la incipiente vida democrática del Estado, al utilizarse y ellos prestarse para ello, como distractores de votos en su favor y así debilitar a quienes probablemente sí representan intereses ciudadanos legítimos. La última palabra la tienen los integrantes del OPLE Veracruz, si la quieren tomar. Hasta el viernes.

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