En una democracia todas las voces deben ser escuchadas, sin embargo en el ámbito político las jerarquías obligan a la prioridad de unas sobre otras. La voz del presidente, por ejemplo, tiene más peso que la de cualquiera de los gobernadores, a su vez, la de estos supera en mucho al clamor de los alcaldes. Tal es la reflexión que despierta la diferente información que aportan algunos alcaldes priistas y el gobernador del estado, pues unos aseguran (los alcaldes de Jamapa y Coscomatepec), que no se les ha liquidado lo correspondiente al Fondo de Infraestructura, y el gobernador afirma todo lo contrario. Pudiera reducirse a un problema de comunicación o deficiente información, en cuyo caso lo mejor es que la Secretaria de Finanzas demuestre con papelitos si ya se pagó o hay rezago pendiente.