Quién lo dijera al recordar aquella actitud de soberbia política que adoptaba la profesora Elba Esther Gordillo que la veríamos tras las rejas, y que a pesar de contar con más de 70 años se le regatea el beneficio de la prisión domiciliaria bajo el argumento de que “carece del perfil para disfrutar ese beneficio” pues existe riesgo de fuga. Por esa determinación judicial Elba Esther tendrá que seguir pagando los elevados costos de su permanencia en un hospital privado en donde se atiende diversas dolencias; muy caro, pero sin duda tiene con qué pagarlo, por eso está, donde está.