Crónicas urgentes
Por Claudia Constantino
27 de marzo de 2017

                                                        RAE. Impostor: 1. Que atribuye falsamente a alguien algo. 2. Que finge o engaña con apariencia de verdad. 3. Suplantador,  persona que se hace pasar por quien no es.

Traidor(a): 1. Que comete traición. 2. Dicho de un animal: de reacciones impredecibles.  3. Que implica o denota traición o falsía. 4. Que es más perjudicial de lo que parece.

El año pasado, la Cumbre Tajín se celebró con el menor presupuesto de su historia. Eran días de la administración duartista, y vimos entonces la edición más austera de ese festival internacional. Para sacarla a flote, su director, Salomón Bazbaz Lapidus insistió en ponderar el trabajo que, durante más de una década, se ha realizado con las comunidades totonacas, así como los avances en materia de resguardo y preservación de las tradiciones de ese pueblo originario de México. En el nicho de la música, la ausencia de las grandes figuras del espectáculo mundial se sintió fuerte.

Al cambio de administración, todos pensaron que esa desastrosa experiencia no se repetiría y que Cumbre Tajín volvería a sus días de esplendor. Los totonacos aguardaban, esperanzados y ansiosos, volver a sentir el orgullo de hacerla posible, de la mano del fideicomiso, que desde el año 2000, ha conducido y dado forma a la imagen internacional del Festival. Pero no fue así. Por el contrario, en este 2017, el presupuesto para la Cumbre Tajín fue menor que el año anterior.

Sólo a insistencia de Miguel Alemán, creador de la Cumbre Tajín, como todos recordamos, y por supuesto con su contribución económica, pudo realizarse esta edición del festival, la peor de la que se tenga memoria. Por si la falta de recursos no fuese suficiente ignominia, el gobernador Miguel Ángel Yunes nombró Director del Festival al exalemanista, expepeyunista, exsecretario de turismo, exdirector del Festival de las Flores de Xalapa, Ernesto Aguilar Yarmush. Seguramente se preguntará cuál fue el criterio para este nombramiento. ¿Para qué desplazar al experto del tema, Salomón Bazbaz, productor del festival por dieciséis años, y poner a un impostor?

Corrían los días en que la designación del candidato del PRI a la gubernatura aún se gestaba, cuando a través del messenger de Facebook, recibí la invitación de Aguilar Yarmuch a tomar un café con el cineasta Fabricio Prada. A pesar de no conocer a ninguno de los dos, y dejándome llevar por la curiosidad periodística, me apersoné en La Parroquia de Enríquez. Ahí, tras ser presentada con Fabricio y la perra de Yarmuch, que lo acompañaba, escuché los planes de éste para organizar reuniones entre Pepe Yunes y la comunidad cultural, de Xalapa y del resto del estado. El detalle era que, para eso, Ernesto necesitaba mi agenda y contactos, más los de Fabricio. “Hace mucho que estoy desconectado del medio. Estuve como agregado cultural en Italia y, tras mi paso por la Secretaría de Turismo, con el licenciado Alemán, no he tenido mucho contacto con los artistas. Sólo con los de siempre, pero ya quedan pocos”. A cambio de nuestra ayuda, nos ofreció ser ponentes en su foro sobre arte, cultura y turismo.

Al paso de los días, un par de reuniones más se sucedieron y, al no recibir mi agenda y contactos, me comunicó que mi ponencia ya no podía ser presentada por razones de tiempo. Los temas prioritarios eran muchos; la situación de las empresas culturales (mi tema) podía esperar. El foro se realizó en el HB de la ciudad de Xalapa, con un aforo modesto. Presenté mi ponencia tras una llamada al senador Yunes. En los meses siguientes, en cada reunión a la que fui invitada, y donde se encontrara Pepe Yunes, me topaba con Yarmuch.

Eso no sorprende, lo que sí es que, a partir de entonces, Ernesto fue director del Festival de las Flores de Xalapa, porque Américo Zúñiga no podía negarle ese apoyo a su amigo Pepe. Nuevamente en la Cumbre Tajín 2017, porque fue secretario del licenciado Miguel Alemán y amigo del gobernador Yunes. Y así, uno y otro, olvidaron que Salomón Bazbaz Lapidus logró que la UNESCO incorporara al Centro de las Artes Indígenas en la lista de mejores prácticas de salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial. Tampoco importó si consiguió que los voladores de Papantla hayan entrado en el catálogo del patrimonio intangible de la humanidad de la UNESCO. Y tantos logros más a lo largo de diecisiete años de trabajo constante. Llegó el amigo de los dos que mandan sobre la Cumbre Tajín, por hoy, y pusieron el reflector sobre un impostor, cuyos logros ignoramos todos.

Y con esta misma práctica, la delegada del CEN del PRI, Lorena Martínez, le consiguió a la llamada por muchos priistas “traidora Elizabeth Morales”, nada menos que la delegación estatal del ISSSTE, puesto, que hasta hace muy poco tiempo, ocupaba Renato Alarcón, actual Presidente del CEE del PRI. En la delegación fue donde el actual líder estatal del PRI se hizo del capital político que lo llevó a la dirigencia que hoy conduce. Se esmeró en hacer un buen trabajo y, lo diga o no, en este momento se debe estar preguntado por qué este tiró en el pie derecho de su partido. Temporada de colocaciones de familiares, amigos y compadres. Y en Veracruz, siguen esperando un cambio.

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