Hilario Barcelata Chávez 1

Hay beneplácito entre los pensionados del Estado que ya reciben puntualmente sus bien ganadas pensiones, después de sufrir maltratos y hasta represión policíaca por atreverse a reclamar lo que legalmente les corresponde y cuando ya entregaron valiosos años de su vida al trabajo en los que les fueron descontados, también muy puntualmente, sus aportaciones para la pensión que recibirían una vez jubilados.

Pero esa buena noticia se ve empañada por el comportamiento nada claro del nuevo director del Instituto de Pensiones, el doctor en finanzas, Hilario Barcelata Chavez, muy conocido mediáticamente gracias a sus artículos críticos sobre el desordenado manejo financiero de las pasadas administraciones y que por cierto, le atrajeron varios premios de periodismo.

Resulta que el paladín de la transparencia, conocedor de cómo hacer mal las cosas en cuestiones financieras y puntual señalador de errores, fue distinguido con el nombramiento de director general del IPE, maltrecho organismo -como otras instancias- en su patrimonio y recursos propios. Con él habrían llegado una media docena de guapas mujeres a las que los empleados de ese Instituto acusan de no corresponder su belleza con la preparación necesaria para ocupar los puestos en que han sido designadas.

La presunción de los denunciantes es que son las “consentidas” del doctor Barcelata y para ello han solicitado a través del IVAI sus perfiles profesionales y académicos, solicitud que fue pospuesta por el “comité de transparencia” que, vaya sorpresa, está conformado por cinco de las ya denominadas “barbies” del IPE.

¿Hilario Barcelata responderá a tales cuestionamientos con la firmeza que escribía sus columnas, o será otro más de los cambios para seguir igual?