En realidad el Fuero con el que se inviste a determinados funcionarios de elección popular radica en garantizarles libertad de acciones y movimientos para un mejor desempeño de su responsabilidad, de ninguna manera para otorgarles protección contra un mandato legal por haber infringido la ley. Pero en México le damos esta última connotación, de tal manera que es muy obvio el deseo de convertirse en legisladores para adquirir el dichoso fuero. Así lo expresa el caso de Antonio Tarín García, ex funcionario en Chihuahua con orden de aprehensión por compras inexistentes y sobreprecios cuando estuvo al frente de la Dirección de Adquisiciones del gobierno encabezado por César Duarte. Pues el señor Tarín anda en busca del fuero para evadir la acusación penal que orbita sobre su cabeza.