Por Lenin Torres Antonio

30 de marzo de 2017

 

A Edgard Hernández: “Premio Nacional de Periodismo”

En algunas ocasiones leí tu columna, y casi siempre terminaba por leer la referencia de la nota al pie de página con que los concluyes *Premio nacional de periodismo”, y llegué a pensar que obtuviste ese reconocimiento por tu trabajo profesional de periodista, particularmente por algún buen reportaje, artículo, o investigación.

 

No conozco los criterios en que se basan para otorgar ese premio, y creo que no será tan sólo con base a una buena prosa y un buen español escrito, creo que debe ser aparte, y sería lo fundamental, en que el trabajo periodístico o la trayectoria profesional periodística  cubra los cánones de una periodismo veraz, oportuno, e imparcial, que describa y transmita la información de tal suerte que los lectores puedan construir su propia opinión y juicio.

 

Teniendo ese contexto de que eres “Premio Nacional de Periodismo” me fui haciendo asiduo lector de tus artículos, y llegue a pensar que te lo habías ganado a pulso ese premio y que ejercías un periodismo a la altura de lo que Veracruz necesita para salir de la grave crisis social y política que vive, y que decías muchas verdades que eran oportunas para construir esa sociedad que tantos anhelamos los Veracruzanos. En fin, un apreciación que hoy se frustra y se contradice.

 

Hoy 29 de marzo de 2017, un amigo me envío tu artículo que escribiste sobre mi persona, y me sorprendió leer que ese texto lo habías escrito el ganador al “Premio Nacional de Periodismo”. Y esa sorpresa fue porque simple y llanamente todo lo que escribes sobre mi  es falso, y creo que es motivado e inspirado por el sistema del poder en turno que utilizó tu cerebro y tu nombre para hablar, como un muñeco del ventrílocuo llamado poder fáctico. Querido Edgar si me permites tutearte, de seguro que tuviste un fuerte estimulo inspirador para escribir ese texto oportuno, veraz e imparcial. Dicen que nadie aguanta un cañonazo de 50,000 pesos para mover su voluntad y su dignidad a modo de otros intereses, y creo que algunas almas transvaloradas[1] y pobres les sucede así, pero que hay muchísimos veracruzanos honrados que si lo aguantamos, y tenemos prueba de nuestra honradez y convicciones políticas, morales y filosóficas firmes.

 

Te voy a responder cada una de tus mentiras y falsedades, y que el artículo que escribiste sobre mi persona no es tan original como esperáramos de un Premio Nacional de Periodismo, puesto casi usas de manera textual anteriores falsas acusaciones vertidas hace poco contra mi persona, como es la acusación de haber sido “aviador” del anterior gobierno, y que “adeudo” 500,000 pesos a la UPAV. En fin, fue lamentable leer la retahíla ramplona de falsas acusaciones viejas y una que otra “nueva” de tu texto de “periodismo”.

 

Antes de entrar al grano de mi réplica, te comento que desde hace algunos años me he dedicado a escribir en algunos medios artículos de fondo, sin pensar en que soy periodista ni que lo hago para ganarme reconocimientos y premios, y mucho menos cobrar por hacerlo, sino que lo hago simplemente porque mi formación intelectual y académica, y mis convicciones me hacen pensar que es mi deber hacerlo.

 

El título de tu texto “UPAV, Lenin Torres extorsionador profesional”, implicaría, según la definición de extorsionador, que soy una persona que extorsiona, es decir que “obtiene una cosa de alguien por la fuerza o con intimidación”, al respecto te respondo que si quiero una cosa: defender la UPAV como una oferta de educación popular de los Veracruzanos, y que esa “cosa” que quiero, la quiero conseguir con base en argumentos, diagnósticos y propuesta que lleven a consolidar la UPAV como una oferta de educación media superior y superior de calidad: como prueba te dejo los link donde puedes consultar “la fuerza” de mis razones: http://www.jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=170104_084004_170, http://sociedadtrespuntocero.com/2016/12/la-universidad-popular-autonoma-de-veracruz/, también te comento que el movimiento en defensa de la UPAV suscribió un acuerdo con la Secretaria de Educación y la Rectoría de la UPAV para detener el proceso de desmantelar la UPAV a través de la compactación de las sedes y la desaparición de las figuras solidarias, por lo que puedo comprobar que aquellos que defiendes en tu texto denostándome reconocen en ese Acuerdo de enero su error, y se comprometen a detener ese proceso de desmantelar la UPAV, te envío el Acuerdo de enero. Por lo que puedo probar que no soy un extorsionador profesional puesto que no he usado más que la fuerza de la razón para defender la UPAV. También te adjunto el oficio que le hicimos llegar al gobernador del Estado como primera autoridad para que intervenga ante la severa crisis por la que atraviesa la UPAV, como leerás son más argumentos que prueban que mi diagnóstico de la crisis de la UPAV no es equivocado, y es un atentado a los Veracruzanos.

 

Siguiendo tu “ilustre” texto,  reza una frase “…invadida por localizados porros y un serio intento por ser penetrada por el movimiento Alianza generacional”, para tu información en mis años mozos como estudiante de la licenciatura en filosofía en la UV fui consejero alumno (egrese de dicha licenciatura con promedio de 9.25), y posteriormente fui dirigente del Consejo Estudiantil de Escuelas y Facultades de la UV, conmigo termina el aciago periodo porril en la UV, al llegar a la dirigencia del CEEFUV un auténtico estudiante con promedio, de tal suerte que al terminar la dirigencia, puse como requisito para participar para la dirigencia de dicha agrupación estudiantil tener promedio mínimo de 8. Así que eso de “porro” no es el término adecuado para hablar de mi persona, puesto que los porros se caracterizaban por ser los malos estudiantes y gente sin formación académica, que no era mi caso. Ahora bien, con respecto a lo de la Alianza Generacional, te diré que el Movimiento en Defensa de la UPAV es un movimiento autónomo y plural, quienes ahí participamos tienen diferentes ideologías e inclinaciones partidistas, incluso para prueba te envío un acuse de recibo que un compañero le hizo al entregarle a AMLO el documento que le hicimos llegar al Gobernador. Así como también dicho documento se lo hicimos llegar a todas las facciones partidistas de la legislatura local del Estado. No puedes venir con que este movimiento que encabezo es de Alianza Generacional, y hectorcista, si bien es cierto que no se pueden negar a los amigos, y que mi relación con Héctor Yunes con respecto a la política ha sido puntual al invitarle a que me prologará un libro, que por cierto lo trágico fue que no lo leyeras y pudieras comprobar que es un texto crítico al sistema decadente, al sistema de partidos, al PRI, al PAN e incluso a la Izquierda, desde una perspectiva filosófica y desde la ciencias políticas, “cursilerías” como dices de mi libro, que más bien tiene que ver que no tienes un trasfondo con que abordar el libro, puesto que seguro ignoras la filosofía Nietzscheana, el psicoanálisis y la teoría política, en fin, tampoco podría pensar que tus artículos necesiten una extensa bibliografía para su redacción.

 

http://sociedadtrespuntocero.com/2016/09/cultura-politica-el-1-y-lo-urgentemente- te envío éste link que te llevará a un texto que escribí y espero leas para darte cuenta que es un despropósito ubicarme como un lisonjero de Héctor, y aprovechado del sistema duartista, uno porque fui un crítico del PRI y fundamentalmente del maximato fidelista y el daño que no tan sólo hicieron al PRI sino a la sociedad veracruzana, que aún hoy padecemos sus efectos, y otro, por la vulgar “criminalización” y subestima que haces de los directores y asesores solidarios con quienes comparto la lucha en defensa de la UPAV, y usando tu famosa frase, ¡Tiempo al tiempo!

 

Sobre la afirmación “pacta con Flavino ríos una aviaduría”, es una acusación poco original, puesto que en otro trágico texto, y del mismo corte del tuyo contra mi persona, un pseudo periodista llamado Alejandro Ávila, en su texto titulado  “Investigan al Colegio Libanes de Xalapa por su opaca vinculación con la UPAV”, de fecha 13 de enero del presente año, hace la misma aseveración, la única novedad tuya que puedo comprobar que es falso, es que pusiste cifra 100,000 pesos, te envío constancia de sueldo, por lo tanto es falsa esa información tan veraz que comentas.  Y para no cansarme, para responder al concepto de “aviador”, y puesto que es la misma anterior acusación, te trascribo la respuesta que di en mi derecho de réplica, “En segundo lugar, en la citada publicación hace mención de estar incluido en la “lista de aviadores” que el recién omnipresente gobierno del Estado encontró en las dependencias de gobierno; y si bien es cierto que, a invitación de mi paisano el Dr. Flavino Ríos, me incorporé a la subdirección de investigación y análisis de la información de la Unidad de Planeación, Evaluación y Control Educativo de la SEV, (invitación que acepté con la condición de no impedirme censurar mi postura crítica al gobierno de Duarte y Fidel, ojalá tengas tiempo de leer mis textos al respecto: http://sociedadtrespuntocero.com/2016/09/cultura-politica-el-1-y-lo-urgentemente-necesario/http://www.jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=160911_142755_338http://pensarlapoliticaac.blogspot.mx/2015/11/a-proposito-de-la-vulgarizacion-de-la.htmlhttp://pensarlapoliticaac.blogspot.mx/2007/11/el-indestructible-doble-lenguaje-de-la.html, entre otros), también lo es, el hecho que durante el tiempo que estuve como Subdirector realicé aparte de mi labor sustantiva, innumerables trabajos de investigación de la radiografía estadística de la educación en Veracruz,  pese a la absurda oposición que tuve del que era entonces director de la UPECE, el señor Jorge Ojeda, así que, si entiendo que “aviador” es una persona que cobra sin acudir a su trabajo, y sólo se aparece cada día de cobro, éste no es mi caso”. Como prueba de descarga te envío algunos trabajos de investigación que realicé en dicha subdirección.

 

Otra aseveración que das como verdadera es el hecho de los famosos 500,000 pesos que la rectoría maneja en varias publicaciones, incluso la misma cifra la utiliza contra varios compañeros del movimiento en defensa de la UPAV, como muestra en el link http://www.xeu.com.mx/nota.cfm?id=894394, trascribo el siguiente párrafo
“Ahí es donde personajes como este señor (Juan Ramón Rodríguez Salas) que adeuda a la Universidad más de medio millón de pesos de cuotas de recuperación que él cobró y no depositó al patronato, tiene tres ciclos que no reporta calificaciones de sus alumnos, y por eso mismo es que él curándose en salud, protegiéndose dice que va a desaparecer”, en este caso la UPAV”, en un mensaje que le dirigí a la directora de educación superior le comenté “cuando menos cambia la cifra si vas a continuar falsamente acusándonos”, y ahora tu utilizas la misma cantidad, extrañas coincidencias mi querido periodista “Premio Nacional de Periodismo”, la verdad es que la rectoría tiene el control de la información de todos nosotros los directores, y puede hacer con ella lo que quiera, y no me extraña que haga uso de ello para denostarnos y desprestigiar el movimiento en defensa de la UPAV, y utilice “plumas libres” para hacerlo, y periodistas a modo. Si hay un adeudo, ese adeudo lo tienen algunos alumnos que me he negado a darlos de baja porque no pueden pagar sus cuotas de recuperación, pensando que ésta universidad es del pueblo, y que la sostenibilidad debe ser no del grupo sino de la licenciatura, espero que te hayas informado como opera la UPAV y entiendas lo que expongo al respecto de esos famosos 500,000 pesos y del concepto de sostenibilidad.

 

Otra lindura de tus falsa acusaciones que hacen en esa bella prosa de tu texto es que, “alumnos denuncian irregularidades como el cobro de cuotas y dadivas mensuales por recibir la educación misma que da en su domicilio”, sobre esos supuestos alumnos muestra sus denuncias, y para tu información las licenciaturas han venido operando para su sostenimiento con cuotas no con dadivas para gastos de operación como todas las demás ofertas educativas de la UPAV, por otro lado, si me gustaría tener una casa propia suficientemente grande para ocupar una parte a esa noble labor de enseñar, nos decía el Maestro Zúñiga, “ahí donde haya un alumno debe haber un maestro para enseñar, y si es necesario enseñar debajo de un árbol hay que hacerlo”, mi querido Edgar, los que nos costó construir ésta Universidad del pueblo lo hicimos de cero, haciendo los planes y programas de estudios y registrarlos cubriendo los requisitos en profesiones de la SEP, buscando a los alumnos, invitando a los amigos profesionales a ser docentes por un pago simbólico, a buscar donde dar las clases, a deambular de un lugar a otro, desafortunadamente me haces confesar que no tengo casa propia, y que desafortunadamente pese a las canonjías que me atribuyes y me atribuyen sigo rentado, y no he podido hacerme con una casa propia, si quieres te invito a mi casa, donde vivo con mis tres pequeños, y mi esposa, conmigo somos cinco, la casa que rento en 2,350 tiene dos recamaras, una la ocupa mi pequeña Constansa, la otra mis pequeños Lenin Alberto y Ferdinand, una pequeña sala y un comedor, una cocina y un pequeño patio, como vez no tengo espacio, aunque me gustaría como te dije, tenerlo para que la licenciatura estuviera estable, ahora un amigo me presta su oficina en Betancourt 85 para que tomemos clases de la licenciatura, ahí mismo le presta a un bachillerato de la UPAV, si quieres constatar acude un sábado. Te envío copia del contrato de arrendamiento, ahí está la dirección de mi domicilio para que cuando quieras me visites y platiquemos.

 

Te pido hagas una disculpa pública y rectifiques tus falsas acusaciones que hiciste a mi persona, es de humanos errar, espero que como un hombre inteligente y sensato reconozcas que te equivocaste.

 

 

Respetuosamente

Lenin Torres Antonio

[1] Si quieres entender el término date tiempo para leer la Genealogía de la Moral de Nietzsche.