Finalmente, con su aprobación por el Congreso concluye el episodio de la reestructura de la deuda pública veracruzana, muy debatida porque las bancadas del PRI y Morena no la aprobaban. Algo o alguien intervinieron para que este viernes se aprobara con la anuencia del PRI, más el llamado grupo mixto y los apodados independientes. Es una exageración eso de que “salvaron a Veracruz”, porque la entidad es más grande que esos dislates; pero indudablemente con esa votación se otorga un buen respiro al gobierno del estado porque de esa manera obtendrá remanentes para destinarlos a sectores como el de la salud, educación y seguridad pública. Más que triunfo es un compromiso para el gobierno estatal pues será un pretexto menos para el logro de buenos resultados.