Quien debe estar deshojando la margarita es el diputado federal Tarek Abdalá, pues el delito de coalición que se le imputa a Mauricio Audirac le alcanza, ya que fungía como tesorero cuando el ahora preso se desempeñaba como titular de Finanzas. Queda al criterio-político o jurídico- de la bancada priista en la Cámara de diputados del Congreso General quitarle el respaldo a Abdalá para que sea el pleno el que decida sobre su desafuero. Si Tarek toma las de Villadiego es otro cantar, pero sin duda la pinza se está cerrando y amenaza con abrasarlo, aún más de lo quemado que ya está.