El sacerdote y activista Alejandro Solalinde alerta sobre la posibilidad de que la captura de Javier Duarte en Guatemala sea con fines electorales, con la intención de capitalizar un triunfo en el gobierno de Peña Nieto.

El cura lleva varios meses señalando   la evidente protección al exgobernador de Veracruz de parte de Peña Nieto, de la PGR que hasta este sábado no había podido capturarlo y del gobierno de Chiapas, donde se mantuvo escondido.

“En el sexenio de @Javier_Duarte desaparecieron 15 mil personas y 180 mil millones de pesos, el dinero poco importa”, dijo el cura en su cuenta de Twitter.

Las familias de desaparecidos tiene que buscar en cuevas los restos de sus seres queridos, pues hay testimonios de miembros de la delincuencia organizada de que ahí los depositaron, afirmó el sacerdote.

Los recursos desaparecidos mediante empresas fantasma, ‘licuadora’ y compra de propiedades en el extranjero, además de financiar campañas del PRI en todo el estado suman los 180 mil millones de pesos saqueados del erario veracruzano.

Reitera en Twitter que desde el año pasado señaló que Duarte de Ochoa se escondía en Chiapas, incluso mostró las coordenadas para situar el rancho San Antonio, en el municipio de Villaflores, advirtiendo que lo que hacía falta era voluntad política para capturarlo.

A ese mismo rancho en Chiapas, el suegro de Duarte, Tony Macías Yazegey llevó a sus nietos para que vivieran en paz y en la frontera con ese estado, fue detenido un hombre con pasaportes falsos con fotografías de Karime y Javier.

Afirma que faltan funcionarios corruptos por capturar, como Humberto Moreira, Ulises Ruiz Ortiz, Mario Marín, Carlos Romero Dechamps y Jesús Murillo Karam, entre otros.