Con la salida de nueve senadores de la bancada perredista en el senado, el PRD se queda con solo 8 senadores y después de ser la tercera fuerza en el senado es relegada por la bancada del Partido del Trabajo, pues sumará 16 senadores con los nueve provenientes del PRD. Este movimiento estratégico pudiera señalar hacia dónde camina el Partido del Trabajo para la elección federal de 2018, una coalición de izquierda en la que quizá no aparezca el PRD.