El cardenal Norberto Rivera es el arzobispo primado se caracteriza por diseñar buenos discursos en cada una de sus homilías, aunque en ocasiones la retórica gana al concepto y pierde el equilibrio. Este día, ante el nuncio apostólico Franco Coppola, obispos y religiosos de la Arquidiócesis capitalina, Rivera Carrera aludió al “egoísmo de quienes viven en una insultante opulencia a costa de la miseria de millones de pobres que carecen hasta de lo más elemental… (e) hizo un llamado a quienes han robado a devolver los bienes mal habidos para que su grave pecado les sea perdonado”. ¿Creerá don Norberto en el mea culpa de los ambiciosos y estos devolverán lo robado? Quizá por eso ya está a punto de presentar su renuncia canónica al cargo que ahora ocupa ante el Papa Francisco.