El viernes pasado estuvo nuevamente en Veracruz el presidente Peña Nieto, en su infaltable discurso abordó dos temas de verdadera importancia: la seguridad pública y la impunidad; sobre el primero se declaró resuelto a apoyar al gobierno estatal en el combate a la delincuencia, y así se advierte por la respuesta inmediata a las peticiones de apoyo formuladas por el gobernador Yunes Linares. Pero Peña Nieto no acierta a la verdad cuando habla de “combatir la impunidad para generar condiciones de paz y tranquilidad para la sociedad mexicana”, porque en Veracruz ni en todo México podremos vivir en paz con tranquilidad si observamos cómo se parcializa la justicia dejando a unos en prisión y a otros en libertad.