Históricamente está comprobado que las crisis sociales, económicas y políticas, con toda la virulencia que sus efectos ocasionan, acarrean la posibilidad de un cambio; y tal parece esa es la etapa por la que transitamos en México en tiempos de elecciones, tal como lo comprueba el que un señor, Hilario Ramírez, mejor conocido como el alcalde que roba poquito, busca el gobierno de Nayarit derrochando dinero a manos llenas sin que aparentemente nadie levante las cejas cuestionando sobre el origen de ese dinero; Está por verse si la FEPADE actuará en consecuencia, en un estado donde el gobernador jamás se enteró que quien designó para desempeñarse como Fiscal estaba siendo investigado en los Estados Unidos como narcotraficante, razón por la que está sujeto a proceso en cárcel de Nueva York.