Fueron tan variados los acontecimientos durante el nefasto desgobierno duartista que se agolpan en la memoria colectiva y terminan por pasar a segundo término, porque en la dinámica de los hechos son sustituidos por otros de reciente sucedido. Para recordar solo uno, extraemos del arca de Ripley aquel despropósito de Duarte de Ochoa al proponer a la señora Guadalupe Porras David como magistrada de la aún pendiente Sala Especializada Anticorrupción, adscrita al poder judicial del Estado de Veracruz. Increíble, pero cierto, porque cuando dejó la alcaldía de Minatitlán la señora Porras fue acusada de haber solicitado un préstamo bancario por 46 millones de pesos para construir el puente Capoacán, de fantasmal existencia; el crédito ya fue pagado por el ayuntamiento pero el puente aún sigue siendo una esperanza. ¿Y el dinero? Que el Orfis lo explique.