Xalapa- 2017-04-3013:51:38- Leticia Rosado / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

Los integrantes del Consejo de la Judicatura Federal declararon como improcedente la queja promovida en contra del juez cuarto de distrito Arquímedes Gregorio Loranca Luna, por la resolución de otorgar un amparo liso y llano a favor de José Francisco Pereda Ceballos, acusado del delito de violación.

Dicha queja promovida por el padre de la víctima de nombre Karla “N”, por la sentencia dictada en el juicio de amparo 1183/2016, Julio Martínez fue desechada.

De acuerdo al documento de notificación se concluyó que el juez de Distrito analizó las pruebas allegadas por ambas partes (autoridad ministerial y defensa del inculpado), las confrontó y determinó a través de su criterio jurídico que la valoración realizada por el juez de primera instancia (fuero común) era incorrecta.

“Las consideraciones anteriores forman parte de la justificación argumentativa que empleó el juez de amparo para sustentar su sentencia, lo que pone de manifiesto que se trata de cuestiones de carácter eminentemente jurisdiccional, debatibles u opinables, cuyo cuestionamiento debe ser materia de los recursos que prevé la Ley de Amparo”.

Quienes recibieron la queja aseguran que existen recursos de impugnación que la ley prevé como control de legalidad de resoluciones y actos procesales, lo que hace improcedente la queja administrativa interpuesta por el promovente por la vía disciplinaria.

Aclaran que el Consejo de la Judicatura Federal únicamente tiene por objeto conocer y decidir sobre la conducta de los servidores públicos judiciales que revele ineptitud manifiesta, mala fe, deshonestidad, o alguna otra irregularidad en su actuación que amerite la imposición de alguna sanción por no apegarse a los principios de excelencia, objetividad, imparcialidad, profesionalismo e independencia, en los términos del párrafo séptimo del artículo 100 constitucional.

“A través de este procedimiento de responsabilidad administrativa no se pueden examinar los criterios jurídicos en que los titulares de los órganos jurisdiccionales hayan sustentado sus determinaciones, pues no es la vía legal adecuada para plantear tales cuestiones; es decir, el CJF no puede constituirse en un tribunal de legalidad porque se excedería en sus competencias”.

Finalmente, indicaron que el amparo otorgado por Loranca Luna continúa en revisión ante un Tribunal Colegiado de Circuito –integrado por tres magistrados federales, que habrá de valorar, con toda autonomía e independencia, el criterio jurídico del juez de amparo.