Juan Carlos Andrade Guevara

El sábado pasado el Jardín Botánico Francisco Xavier Clavijero del Instituto de Ecología A.C. convocó a un paseo nocturno por el Santuario del Bosque de Niebla, un área natural protegida que la referida institución tiene bajo su resguardo con propósitos de conservación, investigación y educación ambiental. La invitación fue difundida por las redes sociales del Jardín Botánico y por diversos medios de comunicación. La cita, a las siete de la noche.
La convocatoria al evento fue todo un éxito. A la hora convenida, cientos de personas aguardaban en el lugar para ser parte de la experiencia. Públicos de todas las edades se dieron cita en un evento que denotó el interés de los Xalapeños por participar en experiencias de aprendizaje nuevas y enriquecedoras.
Ante la nutrida asistencia, que rebasó por mucho las expectativas, los organizadores decidieron que los participantes emprendiéramos una caminata por el sendero del bosque. Fue ahí, donde empezó lo interesante, ya que, si bien no hubo oportunidad de contar con un guía, todos empezamos a caminar, a conversar a acompañarnos y a disfrutar de la experiencia.
El recorrido se realizó en calma, sin atropellos ni incidentes. Por poco más de una hora nos dejamos llevar por el bosque y sus veredas; rodeados por árboles inmensos, helechos, luciérnagas y uno que otro búho que se escuchaba en la distancia. Caminamos y caminamos hasta sentirnos exhaustos. Cada uno con sus pláticas, cuidando de su grupo y a la vez de la colectividad.
La experiencia la traigo a cuento porque creo que hacía mucho que no visitaba el Jardín, a donde alguna vez trabajé pacientemente en mi tesis de licenciatura. Mucho ha cambiado desde entonces y mucho también el Instituto de Ecología, una institución de investigación de mucho prestigio nacional e internacional y un orgullo para Xalapa. Mucho de este progreso se debe a su visionario director, el Dr. Martín Aluja, quien, sin demérito de sus predecesores, armonizó la riqueza del entorno natural con el desarrollo institucional. Sé que el Dr. Aluja está por transferir la dirección del Instituto a un nuevo titular y creo también que deja un gran reto a quien asuma tal responsabilidad.
Por otro lado me dio también mucho gusto ver a mis colegas del Jardín igual de comprometidos, igual de interesados en transmitir al gran público el valor del bosque de niebla, la importancia de su estudio y de la gran vulnerabilidad que enfrenta ante el crecimiento irreversible de la mancha urbana y el cambio climático.
Experiencias como la que les describo se deben seguir consolidando en nuestra Ciudad. Xalapa cuenta con espacios privilegiados dónde, con un poco de imaginación y empeño se puede hacer un turismo que armonice la experiencia lúdica con el aprendizaje y la cultura. El Parque Ecológico Macuiltepetl, el paseo de los lagos y el Parque Natura me parecen desaprovechados.
En el Macuiltepetl se pueden aprovechar los escenarios naturales para la presentación de grupos artísticos locales, donde se fomente la poesía, la danza folklórica y contemporánea. El espacio se presta para ello y cobrando una cuota módica se pueden obtener recursos para su preservación y mantenimiento.
Hace poco también visité los lagos y hay un evidente abandono de este importante sitio, tan cercano al centro histórico de nuestra ciudad; lámparas que carecen de luminarias, un olor fétido en las aguas del parque, pocas opciones para entretenerse, de no ser por unos divertidos payasos que hacen placentera la estancia a los visitantes.
Que sigan los recorridos por el Bosque y que la ciudadanía tenga otras opciones distintas a irse a pelear por una mesa para comer comida chatarra en los centros comerciales. Así sea.