Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
15 de abril de 2017

*58 feminicidios en tres meses
*Cuando el poder “enceguece”

DECÍA EL prófugo Javier Duarte de Ochoa que en Veracruz a las mujeres no se les toca, y un discurso similar asumió en campaña el, ahora, Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Con todo y ello, durante el “Duhartazgo” fueron documentados 313 feminicidios en todo el territorio Estatal, aunque el número de mujeres ejecutadas fue superior pero no entraron en la clasificación del neologismo creado a través de la traducción del vocablo inglés femicide, y que se refiere al asesinato de mujeres por razones de género. Causa sorpresa, sin embargo, que en el primer trimestre del año, esto es, de Enero a Marzo, en Veracruz se contabilicen 58 crímenes contra mujeres y 67 desapariciones de adultas, adolescentes y niñas, lo que constituye una cifra sin precedente en la violencia que envuelve al Estado y que no tiene ni para cuando acabar, pues no obstante la presencia de la Gendarmería Nacional y, ahora, de la Policía Militar, secuestros, ejecuciones, extorsiones, asaltos y robos continúan a la orden del día con un ingrediente adicional: el desmembramiento de cuerpos que causa pánico a la sociedad.

NO ES sorpresa que en solo 13 días de lo que va de este mes (hasta la tarde del jueves santo) 69 personas hayan sido ejecutadas (más de cinco diariamente), 25 hayan sido heridas en asaltos o emboscadas y que infinidad de negocios fueran asaltados, amén de uno que otro secuestro, pero si lo es que 58 mujeres sean asesinadas en solo tres meses, lo que habla de un escenario incontrolable de terror, y no es producto de la imaginación, lo denuncia Estela Casados González, investigadora de la Facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana que desglosa la macabra cifra de la siguiente manera: del 1 de Enero al 31 de Marzo, en Veracruz se observa un acumulado de 58 asesinatos de mujeres, de los cuales 42 corresponden a feminicidios, y en el mismo lapso se registraron 247 agresiones de distintas modalidades contra féminas, siendo el municipio de San Andrés Tuxtla el que está en primer lugar con 58 casos, mientas que el segundo lo ocupa Coatzacoalcos con 38 eventos.

LA INVESTIGADORA menciona, también, que en el primer trimestre en la Entidad hubo 67 desapariciones registradas de féminas, siendo Coatzacoalcos el primer lugar con 9, seguido de Acayucan, con seis, mientras que de los 58 asesinatos de mujeres reportados de Enero a Marzo, Minatitlán está en primer lugar con 6, Ixtaczoquitlán y Córdoba con 4 cada uno, mientras que Alvarado y Medellín presentan tres de manera individual. En ese tenor, la violencia de género, desgraciadamente, forma parte de la vida cotidiana del Estado.

LAS CIFRAS de feminicidios ocurridos en Veracruz, tipo penal aprobado en 2011, no son precisas, aunque la Fiscalía General del Estado (FGE) ha reconocido 1 mil 214 casos en los últimos 15 años, no obstante que algunos colectivos o grupos civiles revelan que el número puede ser el doble. Las estadísticas de la Unidad de Género de la Universidad Veracruzana (UV) señalan que al menos 100 mujeres son asesinadas cada año en la Entidad, pero además del creciente aumento de esos crímenes, la preocupación de las activistas es la impunidad. La propia FGE advierte que de 2000 a 2010 se cometieron 728 homicidios dolosos contra mujeres, de los que en 601 casos “no hay responsables”.

OTRO DATO es que de 2012 a 2015 se iniciaron 161 procesos por feminicidio, y de esos 88 están en trámite y 73 están “determinados”, sin embargo, el Poder Judicial estatal sólo reportó siete sentencias condenatorias en un año, lo que habla de la enorme impunidad en torno a esos casos que han cimbrado a la sociedad veracruzana. El mismo estudio expone testimonios de familiares de víctimas de feminicidio, según los cuales había casos (en los municipios de Coscomatepec y Nanchital) en los que el agresor confesó pero fue liberado, y además vivía en la misma localidad.

PERO ESOS crímenes son tan solo una parte del grave escenario de inseguridad que agobia a los veracruzanos, y en muchos casos por conveniencia, indolencia o comodidad política no se denuncia, y un hecho que evidencia como se privilegia el poder por encima de la violencia contra familiares lo constituye el reciente asesinato de los ganaderos Jorge Gustavo Trolle Mortera y Carlos Gustavo Trolle Ríos –además de un caporal identificado como Carlos Tadeo-, quienes fueron “levantados” el miércoles pasado en un camino entre Sayula de Alemán y Almagres. Ambos fueron encontrados ejecutados en el fondo de una pequeña barranca en terrenos del rancho San Joaquín, entre Oluta y Sayula. La familia Trolle está integrada por ganaderos del sur del Estado con fama nacional e internacional. Jorge y Carlos eran hijo y nieto del extinto ganadero Carlos Trolle, y el crimen causo severa consternación en el Estado.

LO QUE llama la atención es que el sobrino y primo de los fallecidos, el ex dirigente perredista –en Veracruz y Puebla- y ahora funcionario menor de la administración yunista, Agustín Mantilla Trolle no haya levantado la voz ante semejante agresión a sus familiares, cuando en otro tiempo tal vez habría encabezado manifestaciones como corresponde cuando se agrede la sangre, pero en este caso la comodidad de un puesto minúsculo lo ata, emboza y le impide denunciar no solo por lo que ocurrió a sus familiares, sino por lo que está sucediendo a infinidad de veracruzanos, por lo que bien decía don Fernando Gutiérrez Barrios: dale poder a un hombre y lo conocerás realmente.

COMO FUERA, es muy pronto para evaluar el desempeño de la Policía Militar en el Estado, aunque lo cierto es que allí, donde la Gendarmería Nacional realiza acciones contra el crimen, como si se tratara de un reto, la delincuencia intensifica acciones, a tal grado que las ejecuciones se han multiplicado, ya que en solo 13 días -poco más de un tercio del mes- 69 personas fueron asesinadas, por lo que al paso que va el conteo estaríamos hablando de más de 200 asesinados al finalizar Abril, algo que nadie desea, sobre todo cuando se encuentra en puerta una elección importante y los veracruzanos desean participar con la certeza de que nada les ocurrirá. Así de simple. OPINA carjesus30@nullhotmail.com