Cuando se escucha de un servidor público veracruzano asegurar que la inseguridad quedó atrás tan solo cubrir el expediente de hablar por hablar, deviene un sentimiento de conmiseración no hacia quien lo expresa, que así debiera ser, sino hacia la población veracruzana, pues con este tipo de “servidores” no se garantiza sino el fracaso. Dice Ramón Varela Chavez, subsecretario de turismo en la entidad: “la inseguridad en Veracruz quedó en el pasado, pues no se han registrado secuestros ni delitos de los que algún turista haya sido víctima…”, ni para comentar esta triste expresión. Pero va más allá al asegurar que el agua de las playas no representa ningún riesgo para la salud de quien allí se sumerja. Y todavía le pagamos.